¡Cuánto lo lamentamos!
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En nuestra columna anterior hicimos una síntesis, muy apretada, de nuestra comparecencia en la vida pública dominicana, en los medios de comunicación, en los cuales por cerca de cincuenta años hemos combatido en el escenario político. Lo hicimos, con todo respeto, respondiendo al autor de la sección Cápsulas, del periódico Hoy, en su edición del 16 de los corrientes, página 8A, acerca de su preocupación de que hablemos de los problemas fundamentales de la República. Nos califica de destacado historiador y político, distinción que ni nos agrada y mucho menos compartimos, pues hemos sido desde nuestra adolescencia maestro, periodista colaborador provinciano y muchos años después Doctor en Derecho de la Universidad de Santo Domingo, abogado, también con casi cincuenta años de ejercicio y político profesional.
Ignoramos quién escribe la sección Cápsulas, pero además del distinguido calificativo que hizo de nuestra persona ya había afirmado en anterior ocasión, en esa misma sección, que Euclides Gutiérrez Félix al parecer tenía como misión fundamental en su vida, destruir al PRD y elevar la figura de Trujillo. Por eso decimos que cuanto lamentamos que el autor de ese juicio no haya leído en las páginas del periódico que dirige mi distinguido alumno Bienvenido Álvarez Vega, que un selecto grupo de historiadores dominicanos entre los cuales no está el autor, hayan señalado en una encuesta recogida por Hoy, que Trujillo es la figura política más importante del siglo XX en la República Dominicana. Y esa opinión no la tiene solamente el selecto grupo de historiadores sino, al parecer, la inmensa mayoría de los investigadores de nuestra historia que no se han convertido en militantes de un antitrujillismo enfermizo, huérfano de objetividad y seriedad, que con su conducta lo único que han hecho es servir de cómplices, o tontos útiles, a los que se robaron la inmensa fortuna que acumuló Trujillo a expensas del trabajo, el sacrificio y la muerte del pueblo dominicano y que estaba destinada a elevar a un estadio de desarrollo superior a los verdaderos propietarios de ella, que éramos los dominicanos.
No es misión del autor de esta columna, por nuestra manera de pensar y actuar, de atacar y destruir al PRD que se ha convertido, como hemos señalado en innumeras ocasiones, en un Conglomerado de Pandillas Políticas, desligados totalmente de la realidad de un proceso organizado, coherente, incuestionable, aunque en las filas de ese conglomerado irracional actúen cientos de personas, mujeres y hombres, llenos de buenas intenciones. La pasión y los juicios subjetivos que ella genera, no son los mejores aliados o guías de aquellos que hemos tenido la suerte de poder escribir y exponer oralmente nuestras ideas; ojalá que el autor de Cápsulas, del periódico Hoy, pueda dedicar parte de su tiempo para leer nuestros aportes de investigación, dedicados a consolidar un sentimiento patriótico en nuestro pueblo, que le permita construir una sociedad justa, verdaderamente democrática, con apreciable nivel de desarrollo cultural, como existen en esta América nuestra, en el estadio de desarrollo en el que tienen derecho a vivir los dominicanos, por el esfuerzo de sus luchas en las que ha sido siempre Actor Solitario de su historia.

