Opinión Articulistas

Cuando Rusia caiga

Cuando Rusia caiga

Orlando Gómez

El pasado 9 de mayo Vladimir Putin estuvo presente en el desfile militar por el día de la victoria, celebrando la victoria soviética sobre los nazis en la 2da Guerra Mundial. El desfile deslucido junto al mediocre y breve discurso del autócrata sirvieron para resaltar el mal estado de Rusia luego de 4 años de fracasos en su invasión de Ucrania. En la medida que las cosas empeoran para los rusos en el campo de batalla, ya le pregunta no es si sino cuando estaremos viendo la caída de la Federación Rusa.

Finalmente la economía rusa empieza a dar señales de graves problemas derivados de la guerra y las sanciones, la tan anunciada ofensiva de primavera que elevaba las esperanzas de los rusos ha colapsado y por primera vez desde la recuperación de Jérson y Járkiv en 2022, las fuerzas militares de Ucrania parecen tener la iniciativa en la guerra. Para colmo de males, Rusia no ha podido aprovechar el incremento del precio del petróleo porque muchas de sus refinerías y procesadores del preciado líquido están bajo el fuego de los drones ucranianos.

Entre los expertos ya se viene formando el consenso de que ya no va a ser posible para Rusia ganar la guerra, y apenas se puede especular con lo que esto puede implicar para el futuro ruso. La historia muestra que la derrota militar en Rusia tiende a venir con graves consecuencias. La derrota rusa durante la 1ra Guerra Mundial trajo consigo la revolución que derrocó al Zar Nicolás II, y su derrota en Afganistán en 1988 aceleró el colapso de la Unión Soviética, por lo que su derrota en Ucrania tiene el potencial de provocar el desmembramiento de la Federación Rusa en una forma no tan distinta a la ocurrida en la antigua Yugoslavia.

Cuando Rusia caiga el mundo podrá celebrar en unísono el posible fin de una de las naciones de toque imperialista más tóxicas que ha envenenado nuestro planeta. Por más de un siglo el aporte más significativo de esa nociva nación al mundo ha sido la corrupción, delincuencia, asesinatos, crímenes contra la humanidad, guerra, hambre, manipulación, división y destrucción. Su desaparición de la comunidad de naciones será un enorme alivio para toda la humanidad.

Pero lo que más espero con ansias va a ser el silencio. Cuando el dinero utilizado por Rusia para pagar sus campañas de influencia en todo el mundo cese, ese silencio no va a tener precio. Por más de una década Rusia ha contaminado todos los espacios de comunicación en Europa, Asia, África y, por supuesto, Latinoamérica, tratando de sembrar discordia y división en todo el mundo para justificar su modelo político. El cierre aún sea temporal de ese vendaval de basura comunicacional traerá consigo un silencio que se sentirá como una bendición para toda la humanidad.

Que no quepan dudas, la derrota rusa y el potencial fraccionamiento de la Federación Rusa va a traer tiempos difíciles que incluirán caos, violencia y desorden en toda la región, lo que en un país nuclear puede ser muy peligroso, especialmente para todos los que viven allí. El resto del mudo, en cambio, podrá finalmente respirar aliviado de que ya no tendremos que seguir soportando la actitud tóxica que ha caracterizado a la nación rusa por más de un siglo, no serán extrañados.