Eliminación del barrilito en el Senado y los similares privilegios que tienen los diputados. Disminución de la cúpula policial y en las Fuerzas Armadas y con ello los privilegios y las consideraciones que se le dan que es lo que lleva a que nunca sea sorpresa que una buena parte de los altos oficiales aparezcan metidos en actos ilegales.
Limpios los organismos de seguridad se puede establecer un programa de Seguridad Ciudadana con plena participación de las organizaciones de la comunidad, que temen involucrarse en el problema porque sabe de la alianza entre delincuentes y policías.
Que metan en la cárcel a los corruptos de los pasados gobiernos: peledeístas, reformistas y perredeístas.
Reponer la educación hostosiana en nuestras escuelas, que es lo mismo que decir la que apadrinaba Juan Bosch.
Un definitivo ordenamiento del tránsito al margen de los sindicatos de los sufridos obreros del volante.
Una verdadera atención, alejada de la politiquería y la lástima, a los discapacitados y personas especiales.
Una revolución que reivindique la medicina pública.
Que las compras, contratos y demás actividades del gobierno que impliquen desembolsos importantes sean verificados por comisiones de personas decentes de la sociedad civil.
Anhelar que se convierta en hecho el cacareado apoyo a las mujeres que sufren violencia doméstica.
Que se desarrolle en todas las oficinas públicas y privadas, a propósito del centenario del nacimiento de Duarte, un estímulo a la honestidad tal y como hizo el Patricio El 12 de abril de 1844 Juan Pablo Duarte rindió un informe económico detallado de los gastos en lo que incurrieron la división que dirigía con asiento en Bani devolviendo a la Junta Central Gubernativa $827 pesos con unos centavos de los $1000 que le habían sido asignados, existen copias manuscritas de este informe. Tomado del libro Duarte en la Proa de la Historia de Santiago Castro Ventura. Seguimos este año con Cuando sea presidente.
Pd. Esperar la recuperación del Comandante Hugo Chávez.

