Opinión

CUANDO SEA PRESIDENTE

CUANDO SEA PRESIDENTE

A casi un mes de gobierno, independientemente de algunas designaciones, aún queda esperanza en el pueblo decente, en el amplio sector social que integramos los pendejos, que esta gestión rescate la confianza de la sociedad en los políticos. Hay señales positivas: las medidas de austeridad (hubiera sido buen augurio reeditar a Bosch en el decreto número 9 de 4 de marzo de 1963, obteniendo ahorros a partir de la supresión de cargos y reducción de los salarios, y que ya nos copiara Hollande en Francia), la reducción de los viceministros, el amaraco de la silla y los retratos del presidente, el lanzamiento del plan de alfabetización y la efectiva respuesta al paso de la tormenta Isaac, pero particularmente nosotros, nos da buena pista para enfrentar la corrupción (que fue una fiesta en su predecesor), el poder del ejemplo del Ministro de la Presidencia, cargo que resulta una especie de equivalente a Primer Ministro.

Creemos que Gustavo Montalvo representa una garantía de honestidad y si el presidente anda en esa onda, señalada por sus palabras y sugerida en la visitas a Dilma Rousself y a la tumba de Juan Bosch, podemos creer.

Montalvo fue el que le renunciara al Mesías en el 2005: “Por este medio informo de mi renuncia a mi condición de Director Ejecutivo de Pro-reforma, Coordinación Nacional del Proyecto de Modernización y Reforma de la Presidencia de la República, de Coordinador Técnico de la Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción y enlace del Secretariado Técnico con el Consejo Nacional de Competitividad.

Mi renuncia está fundamentada por desacuerdo con decisiones presidenciales que, a mi juicio, vulneran la institucionalidad y principios innegociables”. También se aseguró que: “Las contradicciones de Montalvo en el gobierno se encuentran en otras áreas diferentes a la de la Comisión, en donde se han realizado concursos para escoger suplidores de servicios al Estado que no han tenido la transparencia requerida”.

Pienso que él no ha cambiado y nos serviría a nosotros para “Cuando sea presidente”.

El Nacional

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