Opinión

CUANDO SEA PRESIDENTE

CUANDO SEA PRESIDENTE

En la carretera

(2 de 2)
Pasamos el 3 de octubre de faena. Mi otro hermano acompañó al anfitrión a su trabajo. Regresaron en horas de la tarde mientras mi hermana y yo revisábamos temas inconclusos. Sin necesidad de decirlo nos sentíamos a gusto por estar juntos y a pesar de los vaivenes de nuestras vidas sentíamos que habíamos sido fieles a las enseñanzas y preocupaciones de la Vieja, 18 años después de su partida. Donde quiera que este, estaría satisfecha por el devenir de sus hijos.

El día de San Francisco de Asís nos aumentó la buena onda. Hacía más de veinte años que no estábamos juntos en la fiesta más trascendente de nuestra madre. Frank cocinó un variado y suculento almuerzo y aunque no teníamos la muchedumbre buscando comida, rememoramos las imágenes que se daban entonces.

Antes de almorzar hicimos un homenaje a nuestra madre recordándola agradecidos; leí la hermosa oración de San Francisco sin poder impedir que las lágrimas nos arropasen. Fue un momento especial y una bendición del cielo que lo hayamos podido lograr. En la vida hay infinidad de momentos trascendentes que podemos crear o recibir, lo importante es identificarlos y disfrutarlos; esa es la felicidad a la que cada quien aspira y que nos llega a pedazos. Nos despedimos. Cada quien regresaría a su vida, pero ahora tenía una razón más para sobrellevarla. A mi hermana y a mí nos quedaba todavía el largo trecho de llegar en auto rentado a Filadelfia (560 millas) donde arribaríamos luego de trece horas, conduje yo todo el tiempo, para ofrecer, al día siguiente, nuestra conferencia en un buen ambiente que preparara el Dr. Luis de León.

Fue un momento especial y una bendición del cielo que lo hayamos podido lograr.
Esa misma tarde salimos para Nueva York (100 millas). Otras cuatro horas con la dificultad de que fruto de descompensaciones afectivas el trayecto se hizo pesado, pero La Gran Manzana nos recibió con los brazos abiertos y a ella nos entregamos con las pilas cargadas, con más fe en seguir hasta “Cuando sea presidente”.

por: José Díaz

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación