La Habana, CUBA, EFE. La Asamblea Nacional de Cuba (Parlamento unicameral) aprobó ayer, en sesión plenaria, el borrador final de la nueva Constitución, que será sometida a referendo el próximo 24 de febrero.
La votación unánime de los más de 600 diputados se produjo luego de una semana de debates en los que se discutieron los cambios realizados al proyecto constitucional, incorporados tras una consulta popular de tres meses en la que participaron casi nueve millones de cubanos residentes y emigrados.
El texto final, que busca actualizar la Carta Magna vigente (1976), vuelve a incluir el término “comunismo” que había sido eliminado en la primera versión, difiere la aprobación del matrimonio gay y mantiene la inclusión del reconocimiento a la propiedad privada y la necesidad de la inversión extranjera.
En la constitución cubana se reinsertará la apelación al comunismo como el ideal a seguir para la isla, se ratificó la elección indirecta del presidente y el papel dominante del Partido Comunista, aunque se especificó que la organización política no estará por encima de la carta magna.
El secretario del Consejo de Estado y diputado, Homero Acosta, dio cuenta el viernes ante la Asamblea del Poder Popular, el Parlamento, de los cambios que se aceptaron y aquellos que no prosperaron por parte de una Comisión redactora del anteproyecto de constitución que por meses fue debatido por la población en reuniones en centros de trabajo, estudios y vecinales.
Comisión redactora
Una comisión redactora tomó cuenta de las modificaciones o propuestas ciudadanas y ajustó el texto para que sea aprobado por el Parlamento antes de ir a un referéndum en febrero. “Esta es una constitución que nace del pueblo, dijo Acosta.

