MÉXICO (TeleSUR). Gracias a la mezcla tóxica de petróleo y productos químicos, el método que se sigue para la dispersión del aceite que dejó el derrame de crudo sobre el Golfo de México no es el más apropiado para garantizar el equilibrio ambiental, según denunció la Federación Nacional de Vida Silvestre de Estados Unidos.
Desde el estado estadounidense de Luisiana, esta organización no gubernamental advirtió que el derrame, producido a comienzos de la semana pasada en el Golfo de México y que posteriormente alcanzó las costas del sureste de Estados Unidos, aumentará la toxicidad en las aguas marinas de la región impactada y producirá daños al ecosistema.
El presidente de ese organismo, Larry Schweiger, alertó sobre el estado en el que ha quedado la vida silvestre en la zona luego del derrame, al tiempo que explicó que los «dispersantes» usados para limpiar el desastre producido por el crudo vertido no reducen la cantidad de aceite que hay en el agua marina.
«Estos ‘dispersantes’ están destinados a sembrar el petróleo a través de tanta agua como sea posible. El resultado es una mezcla tóxica marrón, que se parece a las aguas residuales de los hidrocarburos, lo que demuestra que los ‘dispersantes’ de petróleo no reducen la cantidad de aceite en el agua», expuso Schweiger.
«El vertido de petróleo ha dejado la vida silvestre sin buenas opciones en este momento», añadió.
Debido a la permanente fuga de crudo de la plataforma colapsada de la británica British Petroleum (BP) en el Golfo de México, el vertido amenaza las costas de los estados de Luisiana, Misisipi, Alabama, y Florida, y se cree que el desastre podría ser peor que el derrame del tanquero Exxon Valdez en Alaska (noreste) en 1989, el peor en la historia de Estados Unidos.
Incluso, residentes de Alaska se solidarizaron con los habitantes de las zonas que actualmente se ven amenazadas por el vertido en el Golfo de México, llegando a considerar que ambas tragedias, la del Exxon Valdez y la de la plataforma de BP, pudieron haberse evitado.
Mike Anderson, residente de Alaska, consideró que la compañía británica, como parte de su responsabilidad en el derrame en el Golfo de México, se limitará a informar sobre sus esfuerzos para limpiar el desastre.

