Opinión

Cultura de paz

Cultura de paz

José Antonio Torres

El concepto de cultura de paz fue adoptado el 6 de octubre de 1999 en la resolución 53/243 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el nombre “Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz”.

El artículo primero de la mencionada Declaración define que la cultura de paz es un conjunto de valores basados en el respeto a la vida, el fin de la violencia y la promoción y la práctica de la no violencia por medio de la educación, el diálogo y la cooperación.

El presente artículo propone utilizar el concepto de comunicación para la paz como herramienta para mejorar la calidad de información difundida por los medios de comunicación.

Actualmente, los medios de comunicación, especialmente los noticieros, nos muestran una extensa y repetida cobertura de eventos violentos, como crímenes, reflejando un profundo interés por informar que vivimos en una sociedad en conflicto.

Así, el ciudadano, está convencido de que nos encontramos en un espacio colectivo sumamente peligroso, por ende, siente miedo y desconfía de los demás.

En este sentido, los niveles de violencia que transmiten los medios de comunicación y sus efectos son coherentes con las estrategias de control social de los grupos de poder al afectar a la organización colectiva de los ciudadanos y sus deseos de participar en los procesos de cambio social.

Por ejemplo, la menor sensibilidad al dolor y al sufrimiento de los otros favorece el individualismo y la indiferencia. Por su parte, la percepción del mundo de manera negativa genera pesimismo, desconfianza y miedo que restringe la participación en el espacio colectivo.

De esta manera, el cambio y la transformación social se contemplarán como poco probables. Será frecuente la idea de que todo está malo y nada se puede hacer

Resulta evidente que la comunicación para la paz busca forjar un compromiso y un posicionamiento claro sobre los problemas estructurales que aquejan al Estado, y por ende a la sociedad.

De modo que sería bueno analizar el papel de las agencias de prensa internacional en torno a la crisis venezolana para darnos cuenta de que actúan de manera inversa a cualquier filosofía de paz que se haya escrito.

El Nacional

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