El año que llega es el tiempo que marca los 200 años del nacimiento de Juan Pablo Duarte, fundador de la nacionalidad dominicana, y en torno a este acontecimiento habrá de girar gran parte del quehacer artístico-cultural del país.
Ese bicentenario será reivindicado durante todo el año, tras la declaración oficial del presidente Danilo Medina del 2013 como Año Nacional del Bicentenario.
Habrá celebraciones especiales en la XVI Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2013.
Las Fuerzas Armadas tienen un acto especial el 26 de enero en el Teatro Nacional, en cuya producción se está trabajando desde el mes de noviembre y que establecerá la referencia de una actividad artística bien pensada. Aquello será memorable.
Este año que llega será igualmente escenario de otras celebraciones redondas por decirlo que alguna forma: los 150 años de la Restauración; los 50 años del derrocamiento de la Constitucionalidad contra el gobierno democrático de Juan Bosch; los 50 años del fusilamiento de Manolo Tavárez en Las Manaclas.
Desde ya se siente el ambiente duartiano. La labor que ha hecho el Instituto Duartiano para revalidar su memoria debe ser reforzada con un presupuesto adecuado. Nada debe haber tan importante como capítulo de presupuesto, como reverenciar a Juan Pablo Duarte.
El cantante y compositor Manuel Jiménez acaba de producir lo que debía ser el himno del Bicentenario de Duarte.
Se trata de una pieza montada en ritmo heroico, con un texto que enaltece la figura del creador de la nacionalidad dominicana. He escuchado esa pieza, y es una belleza.

