El cine dominicano está tomando un rumbo que apunta certidumbres y conquistas.
Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas están obteniendo muchos reconocimientos con su portentosa (y mal entendida a veces) Jean Gentil; Leticia Tonos aporta La Hija Natural, un acercamiento importante de cine de calidad con características de consumo popular, y que recomendamos con entusiasmo.
Pero sin dudas que si el cine dominicano tiene que adoptar un formato para su desarrollo, ese es el corto que permite el trabajo con bajos presupuestos a los nuevos talentos.
En ese sentido hay que saludar el primer corto dominicano de ficción 279, de Héctor Valdez, quien entregó el pasado año El Fallo, y que ganó premios en festivales de cortometrajes de Hawai, México, Tailandia y California.
000
279 se basa en los sueños infantiles del director tras disfrutar de las películas y series de ficción de su infancia. La trama es universal. Se entender en cualquier lugar del mundo debido a su ausencia de diálogos. La locución es igualmente ageográfica y puede ser cualquier lugar del mundo, careciendo de características específicas.
El trabajo fue realizado en formato digital Varicam-HD de alta definición y que contiene efectos especiales computarizados CG que fueron trabajados con mucha profesionalidad. El trabajo contó con la asesoría de Fernando Báez y la productora Unicornio Films. La producción ejecutiva fue de Fior DAliza de Valdez y Jorge Hazoury. El autor adelanta que será un drama con matices de ciencia ficción y lidiará con temas como la nostalgia, la percepción de la realidad, el roce entre libre albedrío y determinismo, y el manejo del tiempo y el espacio.

