La cumbre de presidentes latinoamericanos y europeos que se inició ayer en Santiago de Chile, supondrá el empleo de la más alta diplomacia para que los mandatarios puedan abordar con relativo éxito difíciles conflictos que incluyen litigios territoriales y expropiaciones, disputas comerciales y pedidos de asilo diplomático.
Es por eso que se adelanta que en la reunión de la Comunidad de Estados Americanos y de la Unión Europea se produciría un choque de trenes, especialmente cuando los presidentes traten los temas referidos.
También se presentan temas intrarregionales, como el reclamo de Bolivia a Chile de salida al mar.
El presidente dominicano, Danilo Medina, quien asiste a esa cumbre, dispondrá de todo el tiempo para promover inversión, integración y mejores relaciones entre América y Europa, pero en especial con su país, el de las primacías del continente.

