El presidente Danilo Medina, quien tiene un alto porcentaje en la preferencia de la población, se resiste a la presión de una campaña reeleccionista de movimientos compuestos por funcionarios y legisladores que lo promueven con vallas a la entrada de las provincias y afiches en calles y avenidas de todo el país.
En unas diez ocasiones el presidente Medina se ha declarado contrario a la reelección y en varias de ellas ha sido puntual al señalar que su mandato concluye el 16 de agosto del 2016.
El movimiento reeleccionista Decisión Nacional promueve el continuismo de Danilo y en los actos públicos del presidente Medina lleva a seguidores con pancartas pidiendo su reelección, a pesar de que el jefe del Estado aparenta no dar señales de que estaría en eso.
Estos aprestos, sin confirmar, se le atribuyen a los ministros Gonzalo Castillo, de Obras Públicas; Carlos Amarante Baret; y el administrador de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Jiménez Bichara.
“Para que haya seguridad”, “Para mayor apoyo a la agropecuaria”, “Para mejor educación”, “Porque lo está hacien bien”, dicen anuncios publicitarios .
Danilo ha sido catapultado a la cima de la popularidad por rescatar la credibilidad en la palabra empeñada, al cumplir hasta ahora las promesas hechas en campaña, la puntualidad en los actos públicos, por hacer un gobierno cercano a la gente, construir cientos de escuelas, las visitas y apoyo al ser agropecuario y el programa de alfabetización.
En declaraciones en Santiago, en la capital, en discurso ante el Congreso y en otros estamentos, el presidente Medina ha dicho que su mandato concluye el 2016 y que no buscará la reelección.
Se atribuye a Danilo haberle pedido al Papa Francisco en su invitación para que venga a la República Dominicana, hacerlo antes del 2016 cuando termina su mandato.
Su sello gobierno, el eslogan “Hacer lo que nunca se ha hecho”, quedaría corto si después de públicamente decir en muchas ocasiones de que no se presentará a la reelección, luego acepte reformar la Constitución para buscar la repostulación. En esto se sumaría a lo que hicieron los expresidentes Joaquín Balaguer, Hipólito Mejía y Leonel Fernández.
Los legisladores reeleccionistas, más de cien, tiene como cabeza visible al diputado Tulio Jiménez, quien dijo que no importa las negativas del presidente Medina, porque él se debe a un pueblo que le pide que se repostule.
No reelección
Balaguer buscó la reelección del 1966 cuando asumió el poder hasta el 1978, cuando perdió el poder de Antonio Guzmán, quien al igual que Salvador Jorge Blanco, en el 1982, resistieron y desoyeron las presiones para reelegirse, aunque a veces daban señales de ceder.
Volvió al poder Balaguer en el 1986 y se reeligió hasta el 1994 cuando hubo acusaciones de fraude al doctor José Francisco Peña Gómez y mediante el Pacto por la Democracia se redujo su mandato hasta el 1996 cuando ganó Leonel Fernández, quien no buscó la reelección en el 2000 cuando ganó Hipólito, quien encontró la no reelección, pero reformó en el 2012 la Constitución y dispuso una reelección y nunca jamás.
Mejía perdió en su intento de reelegirse y volvió al poder Leonel 2004.
El expresidente disfrutó la reforma de Hipólito al permirtírsele reeligirse en el 2008, pero en el 2010 hizo una reforma a la Constitución, con el apoyo de Miguel Vargas, presidente del PRD, donde acordaron introducir en la Carta Magna la no reelección.
Después de intensos debates por una posible repostulación de Leonel, las presiones fuertes del Comité Político lo llevaron a desistir de presentarse en el 2012, pero los funcionarios cercanos comenzaron a apoyar a su esposa Margarita Cedeño, quien al final renunció a su postulación para darle paso en una convención interna interna a la candidatura de Danilo, quien la escogió de vicepresidenta, y ganaron en el 2012, y a su segundo año le persigue el germen reeleccionista.
No, no y no
El presidente Medina tendría que contar con el respaldo de los leonelistas y parte de sus aliados del Partido Reformista para lograr una reforma que le permita su reelección.
Sectores internos entienden que su popularidad y su valor agregado de líder peledeísta le dan el poder para lograr tal hazaña, pero sobre la base del derrumbe de su palabra.
Las encuestas le dan al presidente Medina los números para ganar, pero tiene la limitación de la no reelección.
Cercanos a Danilo aseguran que él no está en reelección y que se dejará persuadir por los reeleccionistas.
Movimiento GANA
Otro movimiento reeleccionista que está en la promoción del presidente Danilo Medina es la de Gran Alianza Nacional (GANA), atribuido a sectores ligados al licenciado Gedeón Santos, quienes tienen vallas y gorras listas para salir a la palestra, en espera del acercamiento de la fecha de los comicios.

