El torneo de golf patrocinado por el popular David Ortiz para cubrir las necesidades de salud de niños de escasos recursos económicos, a través de su fundación, fue un gran gesto humano. La estrella de Grandes Ligas ha dado sobradas demostraciones de que es un ser humano sensible y humilde, con un corazón tan grande como su propia figura. Es encomiable que utilice su fama y para reunir recursos con que mitigar el sufrimiento de niños y familiares que por falta de recursos para costear una cirugía u otras intervenciones podían estar condenados a la muerte.
El Big Papi declaró que quedó impactado desde una visita que hizo a Cedimat y observó las necesidades y condiciones de muchos pacientes.
Si muchas luminarias, en su mayoría oriunda de hogares pobres, tuvieran la sensibilidad que ha demostrado Ortiz de seguro el país tendría una niñez más saludable y feliz. Los 90 mil dólares que se recaudaron en el torneo de golf ayudarán a salvar muchas vidas. El gesto es de gran nobleza.

