Opinión

De Balaguer a Danilo

De Balaguer a Danilo

Interín entre el que Leonel e Hipólito administraron el erario, uno durante doce años y el otro por cuatro. El lider reformista abandonó el poder en 1996 dejando la deuda del sector público en 17,516.8 millones de dólares, el 21.7 por ciento PIB. En el 2012, el presiente Fernández la dejó en 19,463.3 millones de dólares, el 32 por ciento PIB.

A febrero de este año, el presidente Medina casi duplica los compromisos financieros legados por Balaguer. Esto es 32,162.5 millones de dólares, el 39.8 por ciento PIB, sin incluir, en ningún caso, la deuda del Banco Central.

El cambio dramático reflejado en el índice financiero, veintitrés años después, revela, más que un nuevo comportamiento en el manejo de la deuda, grandes distorsiones en la administración pública.

Con presupuestos muy inferiores a los manejados por el PLD en casi veinte años, Balaguer transformó por completo una infraestructura pública obsoleta y limitada en sus alcances.

En esto veintitrés años, sacando los cuatro de Hipólito, las calificaciones de los seguidores de Bosch deja muy poco que desear, con tareas pendientes tanto en el ámbito económico como político. El manejo de los asuntos partidarios a lo interno no tiene nada que ver con las enseñanzas del extinto caudillo reformista. Cabe admitir que carecían de cortes democráticos, pero su efectividad es incuestionable, a los fines prácticos.

De Leonel haberlas asimilado, se hubiese evitado el amargo sabor del trance a que está siendo sometido. Con Balaguer, sólo un gallo canta en el gallinero. El presidente del PLD ha venido a enterarse muy tarde de que esta simple frase en más que eso.

Mientras tanto, Danilo se sigue empleado a fondo en blindar su salida del poder con una justicia afín a sus intereses, sin que este empeño incluya a la nación ni al resto del liderazgo político.

Leonel Fernández está excluido del fuero judicial y el solido cuerpo económico que viene armando el presidente Medina, quien, en la habilidad de ir despejando reales competidores a lo interno de su partido, parece haber aprendido de Balaguer

El Nacional

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