En el Palacio Nacional calculan que durante los tres meses de transición se dilapidaron unos 150 mil millones de pesos. Se pagaron deudas no contraídas; se inauguraron obras inexistentes y otras sin terminar. Incluso compraron una encuesta que colocó a Leonel con más de un 70 % de simpatía popular.
Cuando entregó el gobierno, Leonel presentó un panorama de logros y conquistas a nivel de los países más avanzados, confiado en que el nuevo incumbente no lo desmentiría. Los hechos, sin embargo, hablaban por sí mismos. El hoyo fiscal rondaba los 200 mil millones de pesos. (Y ni hablar de la corrupción).
Antes de abandonar el Palacio, las vallas colocadas estratégicamente en distintos puntos de las ciudades, le decían hasta pronto o hasta luego Presidente, en una clara alusión a sus pretensiones de volver al gobierno en el 2016.
El Grupo Leonel, se preparó, garantizando con Danilo impunidad total. Pero también se preparó para volver, a menos que el Departamento de Estado de Estados Unidos decida no seguir jugando con los temas, narcotráfico, lavado y corrupción, como hace.
Aunque se mantiene blindado económica y judicialmente, los vientos no soplan a favor del Grupo Leonel, no importa el control del PLD, ni la división del PRD que él astutamente propicia.
El gobierno de Danilo apenas comienza. Las fuerzas políticas comienzan a reagruparse con un sentido de oposición importante. El PRD institucional que dirigen Hipólito Mejía, Andrés Bautista, Orlando Jorge Mera, Geanilda Vásquez, Milagros Ortiz, Janet Camilo, Emmanuel Esquea, César Sánchez, Leonardo Faña, Fello Subervi, Hugo Tolentino, Ivelisse Prats, Vicente Sánchez Baret, Ramón Alburquerque, César Cedeño, Ana María Acevedo, Fafa Taveras, Jesús Ferris Iglesias, Guido Gómez Mazara, entre muchos otros, suman más del 80% de su matrícula.
En ese sentido, es posible (y saludable) un frente integrado por ese 80% del PRD con otras fuerzas políticas.
Hipólito Mejía ha demostrado tener el liderazgo, la fuerza, el arraigo, la capacidad de trabajo y de concertación, que se necesita para formar, de cara al 16, un frente amplio para impedir que el PLD se mantenga en el poder.
El país es primero, está por encima de los intereses particulares o grupales de Leonel y de Miguel.

