Opinión

De errores y derrota

De errores y derrota

Está debidamente comprobado que desde el inicio de un proceso electoral hasta el último día de su existencia, los actores principales han de tener un dominio prácticamente absoluto de todos los pasos, movimientos, discursos y propuestas, buscando así el no errar en el escenario y, por supuesto, terminar encantando a la inmensa mayoría de los electorales.

   Si observamos  y examinamos sin apasionamiento y con mucho detenimiento el comportamiento del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en todo lo referente a las elecciones presidenciales de este año, pues rápido notaríamos dos graves errores que han cometido tanto su candidato como su equipo estratégico.

   Errores que ante la vista del simple simpatizante hasta el más aguzado analista político, hoy día están provocando la aceleración del proceso de cavación  de su propia tumba.

   El primer error, hacia adentro, lo cometió don Hipólito Mejía mucho antes de ser el candidato oficial de la organización blanca. Fue cuando decidió cerrarle el paso al presidente de su partido, ingeniero Miguel Vargas Maldonado, quien también aspiraba a convertirse en candidato del PRD y, de acuerdo a las encuestas de aquel entonces, era el preferido de los perredeístas.

   Don Hipólito Mejía, haciendo una jugada que él entendió sería perfecta, sorprendió a la sociedad dominicana escogiendo muy tempranamente a quien sería su compañero de boleta, don Luis Abinader.

   Pero ahí no paró la cosa. Aconteció que, sintiéndose ya un seguro triunfador de los comicios, la emprendió furiosamente contra Vargas Maldonado. Ignoró y pisoteó a la gran mayoría de los miguelistas, al extemo de que junto a sus estrategas pensaron que ya Miguel era un cero a la izquierda, y que por tal razón no valía la pena buscar un acercamiento con el presidente del PRD. Hoy están pagando las consecuencias de esa pésima jugada.

   El  segundo error fue hacia fuera. Apostaron como cosa loca que Leonel no se integraría a la campaña electoral, que Danilo Medina no seleccionaría como su acompañante a la doctora Margarita Cedeño de Fernández, que el  PLD no se unificaría, y que Danilo jamás alcanzaría a Hipólito Mejía.

   Y resulta que fallaron en todos sus pronósticos. Danilo escogió a Margarita. Leonel está en cuerpo y alma apoyando a Danilo. El PLD se mantiene más unificado que nunca. Y Danilo hace mucho rato que le pasó, en término de popularidad, a Hipólito.

   La percepción es un claro indicio de la realidad. No importarán  los gritos, los insultos  y los pataleos. Lo cierto es que pierde Hipólito Mejía y gana Danilo Medina en la primera vuelta.

El Nacional

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