El miedo es un mecanismo protector.
Observen que la gente no ha incorporado el miedo al cólera.
Me refiero a que el no lavarse las manos, consumir alimentos en la calle sin protección y no clorinar y hervir el agua, son actitudes que se introyectan por la vía de la educación y, justamente casi todos vivimos de espaldas a los consejos sanitarios y desafiamos permanentemente las enfermedades.
Tendremos cólera para buen tiempo.
Se hace necesario que tanto el Colegio Médico y el Ministerio de Salud promuevan una movilización popular puerta a puerta para frenar los brotes y ayudar al pueblo dominicano.
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El Museo de la Resistencia, recién inaugurado en la zona colonial, recoge un buen tramo de nuestra historia, con énfasis en tres grandes acontecimientos: La intervención militar norteamericana (1916 al 1924); los 31 años de dictadura trujillista (1930-1961 y la guerra patria iniciada el 24 de abril de 1965.
Como las nuevas generaciones desconocen el fondo de estos traumas que vivió la sociedad dominicana, mientras a menor edad se lleven a los escolares a visitas guiadas, estaríamos creando conciencia a las nuevas generaciones sobre la necesidad de fortalecer la democracia y repeler para siempre toda forma de totalitarismo.
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La Universidad del Estado, que la gente conoce como la UASD, debe modernizarse y gerenciarse.
Hay que uniformar en las entradas a los distribuidores de ticket de ingreso al recinto y cobrar el uso del recién inaugurado parqueo como forma de hacerlo autosostenible y ofrecer el adecuado mantenimiento en higiene y seguridad.
Aunque usted lo dude un porcentaje significativo de estudiantes de la UASD y su familia, no solo tienen vehículos mejores que los de sus maestros, sino que ellos y sus familiares tienen altos ingresos y esto les permite contribuir con una institución cuyo déficit económico acumulado ha estado asociado a una gerencia deficitaria; a falta de políticas de autogestión y a su acendrado populismo económico y académico.
Qué bueno que de vez en cuando los médicos con acceso a los medios de comunicación podemos desahogarnos…

