¿Quién será el próximo presidente?
Me escribe un lector que me pidió omitir su nombre y a seguida sus consideraciones:
“Apreciado Dr. César Mella:
El periodo constitucional 2020-2024 parece estar lejos, sin embargo ya se observan tendencias y aspiraciones de las fuerzas y figuras que aspiran a presidir los destinos del país.
Si las elecciones ocurrieran mañana –dice un vendedor de frutas amigo–, solo hay tres posibilidades: Danilo, Leonel e Hipólito.
A pesar de que la Junta Central Electoral advirtió de forma categórica el lunes pasado que no permitirá campañas tan prematuras fuera de los periodos que ellos pauten:
¿De cuáles factores depende ese prematuro vaticinio?
Del balance de realizaciones del segundo periodo de la gestión actual de gobierno, sobre todo en Salud, Educación, Seguridad Ciudadana, costo de la vida, estado del binomio identificación de la corrupción y lucha contra la impunidad.
Los acuerdos tácticos y estratégicos de cara a las convenciones de los grandes partidos es un ingrediente esencial.
Veamos:
¿Los pele deístas se pondrán de acuerdo?
¿Los perremeístas repetirán con Luis Abinader de candidato o por el contrario, don Hipólito ganara la Convención?
¿El PRD seguirá unido al PLD , o en un proceso convencional, levantará de nuevo como opción a la presidencia al ing. Miguel Vargas?
¿El Partido Reformista Social Cristiano presentará a don Quique Antún?
¿Que pasará con los otros dos agrupamientos reformistas, me refiero al equipo de don Ito Bisonó y a la Comisión Presidencial de doña Alexandra y don Modesto? En septiembre convencionarán el mismo día.
¿El grupo de pequeños partidos que ha permanecido aliado al partido de gobierno, se mantendrá invariable?
¿Y los agrupamientos de izquierda y los llamados independientes conservaran su franquicia?
La aprobación de la Ley de Partidos y los códigos electorales pueden variar algunos estilos en lo formal pero, la cultura política seguirá siendo clientelar y netamente populista en la gestión del voto.
¿En qué medida los acontecimientos mundiales, que en tres años impacten de una forma u otra nuestra economía, en particular nuestra deuda externa, modificarán la correlación actual de fuerzas?
¿Qué chance tendremos de que surjan nuevos liderazgos de generaciones más jóvenes, es el caso del alcalde David Collado?
¿La Marcha Verde evolucionará hacia una opción electoral y, de sus entrañas saldría una figura vendible?
La carpintería y la plomería política es costosa.
Seducir a las Cámaras para modificar de nuevo la Constitución es una tarea compleja en caso de que se esté trillando esos caminos.
He escuchado hasta la saciedad que la política es el arte de lo posible y que el voto hace mucho que dejó de ser
gratis, tanto el que se deposita en las urnas como el que se gestiona en las Cámaras legislativas.
El Doctor y el Profesor no están y los árbitros válidos cada vez son menos contundentes: la Iglesia, el empresariado y las Fuerzas Armadas, entre otras, han cambiado y nuevos actores procuran espacios y protagonismos.
Creo, Dr. Mella que en este momento nadie tiene una bola de cristal tan clara que vaticine quién se alzara con el triunfo el día 16 de mayo del año 2020.
Gracias por dar cabida a mi carta en su educativa columna de salud y otras cosas”.
Hasta aquí la carta

