Crisis, mediación y negociación
El Centro Europeo de Negociación ( www.cenego.com) reúne investigadores de primer nivel que interviene conflictos para llegar a acuerdos siempre basado en la aplicación del sentido común y el respeto mutuo.
Cuando observo la intransigencia entre los dos sectores -gobierno y oposición de Venezuela- alojados en nuestro país para conversar, a un costo altísimo con la buena voluntad de del Presidente y el canciller dominicanos, me lleno de preocupación.
Cuando las crisis en el seno de los partidos políticos, en donde el componente personal y el institucional se superponen y, cuando el observador racional, no alcanza a ver el fondo del problema, se hace más difícil solucionar las diferencias.
Cuando los contendientes en sus alegatos han ido agotando todos los recursos de negociación con posiciones que en vez de flexibilizar la contradicción y acercarse a un punto medio que satisfaga a todos los involucrados, ocurre lo contrario, estamos en la obligación de procurar categorías de análisis que procedan de las ciencias sociales y de la conducta humana, para encontrar raíces.
El Partido Revolucionario Dominicano, por ejemplo, desde su fundación hace mas de 70 años, se ha caracterizado por tener una emoción colectiva hacia los mejores intereses de la sociedad y al mismo tiempo, tribus internas operando en el interés propio, grupal y personal.
En esta larga historia ese esfuerzo patrio nacido en 1939 ha parido al PLD, PRI, PRSD, BIS, PRM, por solo citar algunos, como resultado de grandes desgarramientos.
Una crisis se agrava cuando la contradicción no tiene un sustrato filosófico o ideológico entre contendientes que defiendan principios éticos y de administración sana de estatutos y normas, máxime cuando ciertas instituciones han descuidado la operatividad de sus organismos de dirección y el respeto hacia las bases y organismos intermedios en las decisiones de los mismos.
Hoy día existen serias contradicciones al interior del PLD, del PRSC, del PRM y, de forma subterránea, en el PRD.
¿Cuáles situaciones deben ser estudiadas cuando la crisis de comunicación entre los líderes luce estancada?
El mediador histórico, don Agripino (la Iglesia), luce agotado.
El empresariado dividido en grupos de intereses (ver pacto eléctrico)
Los “sindicalistas” en medio de una crisis de representatividad.
Las academias rendidas en el inmediatismo.
Y ahora, ¿quién podrá defendernos?…
¿La sociedad civil con su marcha verde?
¿El comité político de un partido dando luz verde autorizando certámenes abiertos o cerrados para la elección de candidatos?
Aconsejo que ni la Junta, ni la Iglesia ni el empresariado intervengan para atizar más las diferencias de caras al certamen del 2020
Si las fuerzas políticas se ponen de acuerdo en producir una moderna ley que regule la vida de los partidos políticos y la aprobación de la anhelada ley electoral crearían un marco de modernidad en esta jungla de apetencias desmedidas.
Mas de cinco organismos regulan la vida política e institucional del país: que se pongan a trabajar.
Miles de jueces y fiscales están posponiendo procesos y “negociando consensos”. Que se pongan a trabajar con honestidad.
De lo contrario, lo que parece ser un ganar, ganar, para todos, con un gran entendimiento, se puede convertir en un perder, perder que lamentaremos lo que apostamos a un esfuerzo de un gobierno que realiza su trabajo, y lo está haciendo bien.

