Opinión

DE SALUD Y OTRAS COSAS

DE SALUD Y OTRAS COSAS

César Mella

Galería de médicos dominicanos (MED 76)

(I de II )

Corrían los años 66 y 67 y la Universidad Autónoma de Santo Domingo abrió sus puertas, en medio de un entusiasta movimiento renovador, inspiración de los postulados de Córdova ( Argentina 1918 ) y de la guerra patria de abril de 1965, a centenares de estudiantes de todo el país.

Un poco más de 400 arribamos al Alma Mater con la finalidad de estudiar medicina.
Posiblemente nos costó la carrera más larga y accidentada que se recuerde y pudimos graduarnos en el 1967.

La muerte de Sagrario Ercira Díaz; las luchas por obtener un justo presupuesto ( medio millón) y las suspensiones y ocupaciones que motivó la llegada de Francisco Alberto Caamaño a las lomas del sur, nos retrasó notablemente el que nos graduáramos en 6 años y no en casi diez.

Los doce años del presidente Joaquin Balaguer fueron muy hostiles para la casa de altos estudios.

Lacrimógenas, detenciones, consignas y un entusiasmo pleno que me hace recordar a un estudiante muerto por las luchas intestinas que se producían en el campus.

Antonio Fadul era su nombre y cayó de forma accidental con un balazo mortal en el campo deportivo de la UASD.

Otro mártir fue el Br. Melo Ubiera ido en medio de una movilización en los barrios populares.

De todos modos lo que deseo es aprovechar el fin de año para catartizar una positiva nostalgia mencionando a vuelo de pájaro a profesores y sus discípulos a los que hoy, para mí, fue una cosecha inigualable de la facultad de medicina de la UASD.

El primer decano de esos años difíciles fue Don Antonio Zaglul, emblemático psiquiatra ante el cual los estudiantes se apiñaban para escuchar sus charlas magistrales:

Alejandro Uribe Peguero, Ciprián Ramírez, Antonio Sánchez Haza, Pedro Pablo Paredes Vallejo, Milciades Romero Ventura, Enrique Silié, Maria Nerys Pérez,Vicente Vargas Lemonier, César Mella Mejías, entre otros, Siguieron al Maestro, formándose como psiquiatras.

Don Mario Tolentino, la elegancia hecha conferencia de la Neurología, permitió no solo que abreváramos en el sistema nervioso sino que nos dio toques culturales imborrables.

Nuestro queridísimo Dr. Santoni fue un rayo de luz en la enseñanza de la neurología.

Ahí estaban sus seguidores: José Silié Ruiz, José Silié Ramírez, Milagros Gómez Almánzar.

Fernando Ariza Mendoza, fino internista y neumólogo dejó dos prendas de las enfermedades pulmonares: Ramón Gómez Navarro ( Gomito) y Maromo Fernández, ambos con carreras militares excelentes.

El Dr. Ortiz Pérez y Leopoldo González Brache cultores de la gastroenterología nos legaron en sus alumnos Ricardo Corporán, Narciso Viloria Oleaga y Arístides Peguero, Alberto Santana, Luis Ubiera, Miguel Isalguez, Emilio Jiménez Laucet, Rafael Rodriguez Reyes, y Herminio Grullón como finos clínicos del aparato digestivo.

Hugo Mendoza fue una figura irrepetible dentro de la pediatría nacional que con su séquito de docentes de grandes ligas (Josefina Garcia, Marianela Ariza, Garcia Surraña y otros), contribuyeron a la formación en pediatría y neonatología de Erasmo Vásquez Henríquez; Pedro Marte Cruz , josefina Antoine, Milena Cabrera, Sonia Mazara, Susana Perez y Nelson Ledesma.

Hace unos días nos reunimos en el Cibao en una finca de Jacagua bajo la coordinación de MED 76 de Celebrar los 42 años de graduados.

El Nacional

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