Lima. EFE. El Gobierno peruano decretó el estado de emergencia en una provincia del sur del país después de que dos personas murieran en enfrentamientos entre la policía y la población local, que protesta desde hace días contra una empresa minera.
Además de las dos víctimas mortales, los choques con la Policía causaron decenas de heridos y llevaron al Gobierno de Ollanta Humala a decretar ayer el estado de emergencia, que entrega durante 30 días el control del orden interno a la Policía.
La población de la provincia de Espinar, en la región Cuzco, exige que se investiguen los supuestos daños ambientales causados por la mina de cobre Tintaya.

