El déficit del intercambio comercial entre República Dominicana y el mundo se situó en 2,463 millones de dólares en el primer trimestre de 2018, lo que resulta de la diferencia entre el monto de las exportaciones que ascendió a US$2,221 millones, y el de las importaciones que fue de US$4,684 millones.
El país ha importado durante el periodo enero-marzo más del doble del valor de sus exportaciones, estadística incompatible con los esfuerzos que se realizan para impulsar el crecimiento y disminuir el déficit de cuenta corriente de la balanza comercial.
Los requerimientos de divisas de la economía dominicana se suplen por vía del turismo, remesas e inversiones, lo que la convierte en muy vulnerable, toda vez que las importaciones de bienes y servicios duplican a las exportaciones, lo que incrementa las necesidades de financiamiento.
El informe divulgado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) resalta que el valor de las exportaciones se incrementó en un 4% con relación a 2017, pero ese incremento nominal no ha sido suficiente para cubrir el déficit comercial.
Estados Unidos, China y Brasil constituyen los principales mercados donde se originan las importaciones que realiza República Dominicana, por lo que se requiere de una vigorosa ofensiva comercial a los fines de incrementar las exportaciones hacia esos destinos.
Ese pronunciado déficit se refleja también en el intercambio comercial con Centroamérica, lo que se atribuye a que República Dominicana no ha aprovechado las ventajas del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y esa región.
Se ha dicho que el aumento de las importaciones de bienes de consumo y de materias primas refleja el crecimiento y consolidación de la economía dominicana, pero no sería posible mantener el ritmo de crecimiento económico sin reducir sustancialmente el déficit comercial.
A lo que se aspira es a que Gobierno y sector productivo aúnen esfuerzos en el propósito de incrementar las exportaciones, a través de una vasta e intensa ofensiva comercial que incluya renovación de la oferta exportable que ayude a disminuir el déficit en el intercambio comercial, principalmente con Estados Unidos y Centroamérica.

