BAGDAD, (AFP) – El periodista iraquí que el domingo lanzó sus zapatos contra el presidente estadounidense George W. Bush durante una rueda de prensa en Bagdad, tras lo cual fue detenido, es un «patriota iraquí» que actuaba solo, indicó el lunes a la AFP un colega, Jihad al Rubaie.
«Su comportamiento debe ser considerado como una iniciativa propia y no del canal» de televisión para el que trabaja, Al Bagdadia, explicó Rubaie, colega de Muntazer al Zaidi, el periodista que protagonizó el inicidente.
«Se podía esperar un gesto así de su parte, porque es realmente un patriota en todos los asuntos vinculados con Irak», afirmó.
El canal de televisión Al Bagdadia, con sede en El Cairo, es «independiente y no está vinculado a ningún partido político», precisó Rubaie.
Muntazer al Zaidi lanzó el domingo dos zapatos contra Bush y lo insultó en plena rueda de prensa en la que estaba presente el primer ministro iraquí Nuri al Maliki.
«Es el beso del adiós, perro», le gritó el periodista a Bush antes de lanzarle sus zapatos, uno tras otro, al presidente estadounidense que los esquivó.
El periodista fue detenido inmediatamente y sacado del lugar por los servicios de seguridad iraquíes y estadounidenses, mientras gritaba a Bush «usted es responsable de la muerte de miles de iraquíes».
Oriundo de la ciudad chiita de Nassiriya, a 350 km al sur de Bagdad, este iraquí de 28 años vive con sus hermanos en el centro de Bagdad.
En noviembre de 2007 fue secuestrado en pleno centro de Bagdad por desconocidos y retenido durante una semana.
El canal de televisión Al Bagdadia, creado en 2005 y financiado por un empresario iraquí, pidió el lunes a las autoridades iraquíes que liberen a Zaidi inmediatamente. Rubaie dijo que no sabía donde estaba el periodista. En El Cairo, el director de programación de ese canal, Muzhir al-Jafaji, expresó su «temor por la seguridad» de Zaidi.
Defendieron periodista
EL CAIRO, (EFE).- Al menos cien abogados árabes han mostrado su disposición a defender al periodista iraquí detenido ayer por arrojar sus dos zapatos contra el presidente estadounidense, George Bush, y llamarle perro, según un abogado iraquí.
Así lo expresó en unas declaraciones al canal de televisión qatarí Al Yazira, el letrado Jalil al Duleimi, antiguo jefe del equipo de defensa del difunto presidente iraquí Sadam Husein, ejecutado el 30 de diciembre de 2006.
Este héroe debe tener un juicio justo, y ya más de cien abogados árabes se han presentado como voluntarios para defenderlo, dijo Al Duleimi.
Ayer, durante una rueda de prensa ofrecida por Bush y el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, el periodista del canal de televisión Al Bagdadía, Muntazer al Ziadi, se levantó del asiento en el que se encontraba y después de gritar este es el beso de despedida, perro, lanzó sus dos zapatos contra el mandatario estadounidense, sin acertar en el blanco.
Inmediatamente después de la agresión, Al Ziadi fue neutralizado y detenido por los miembros de la seguridad que se encontraban en la sala.
Este tipo de hechos no me preocupan, quien los hace quiere llamar la atención, dijo el presidente Bush tras recuperar la compostura.En Irak, igual que en gran parte del mundo árabe, arrojar un zapato es una de las mayores ofensas que se pueden cometer contra una persona, al igual que llamarlo perro».
Siete muertos
BAGDAD (AFP Siete miembros de una misma familia pertenecientes a la secta religiosa yazidi de lengua kurda fueron asesinados anoche en el norte de Irak, indicó este lunes la policía.
«Un grupo de hombres armados entró durante la noche a una casa en Sinjar y disparó contra una familia yazidi, matando a tres mujeres y cuatro hombres», afirmó Nashawan Mohamed, un oficial de policía de esta ciudad de 240.000 habitantes situada a 500 km al noroeste de Bagdad, cerca de la frontera siria.
La comunidad yazidi, estimada en unas 300.000 personas, es una minoría de lengua kurda instalada en el norte de Irak. Esta secta venera al diablo y lo considera el jefe de los ángeles.
Fue la principal víctima del atentado más mortífero en Irak desde la invasión norteamericana de 2003. El 14 de agosto de 2007, más de 400 personas perdieron la vida en ataques con camiones cargados de explosivos en las aldeas de Al Jataniya y Al Adnaniya, habitadas fundamentalmente por yazidis, en la provincia de Nínive.

