El dengue se expande de forma vertiginosa en Centroamérica y el Caribe, con secuelas de decenas de muertos y declaratorias de alerta sanitaria, por lo que en República Dominicana se requiere excluir ese tema de la agenda electoral y convertir su erradicación o control en gran motivo de unidad y solidaridad nacional.
Estadísticas oficiales sitúan en más de cinco mil 500 personas afectadas por ese virus, trasmitido por la picadura de un tipo de mosquito, con reportes también de nueve fallecidos, aunque el Colegio Médico y galenos especialistas ofrecen cifras que sobrepasarían las 40 defunciones.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que en lo que va de año ha habido unos 173.000 casos de dengue -incluido la variante más virulenta- y 161 muertos en México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. En 2018, hubo en total 172.000 casos, de los que 87 terminaron en muerte.
Aquí se habla de casi seis mil casos de dengue registrados por las autoridades de Salud, pero en Nicaragua superan los 55 mil y en Honduras se acercan a los 50 mil, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas.
Los síntomas del dengue incluyen fiebre alta, dolores de cabeza, en las articulaciones y en los músculos, así como vómitos y sarpullido. Puede agravarse con fiebre hemorrágica que causa sangrado en la nariz, las encías o debajo de la pie, o en síndrome de shock que causa sangrado masivo.
Aspirantes a puestos de elección popular deberían incluir en sus campañas proselitistas temas educativos sobre cómo prevenir el dengue y cómo combatirlo en caso de contraerlo, que consiste en ingerir abundante líquido, reposar y tomar medicamentos contra la fiebre, que no sea aspirina. ¿Es tan difícil esa tarea?
En vez de intentar sacar provecho político de una enfermedad endémica que se convierte en brote o epidemia en época de lluvia, partidos y candidatos deberían emprender campañas masivas para que la gente elimine todo tipo de envase o reservorio de agua donde se reproduce el mosquito vector.
El Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud están compelidos a dar seguimiento a todos los casos de dengue que se reporten en los hospitales, con estricto apego al protocolo de debida asistencia a niños y adultos afectados por esa enfermedad, sin que ningún paciente muera o se agrave su salud por negligencia o inobservancia

