Luis Severino y sus sueños de grandeza
Luis Severino es el lanzador dominicano de la actualidad con mejores herramientas para convertirse en
un as de ases en las Grandes Ligas.
Me refiero a establecerse como una figura cuyas actuaciones acaparen la atención y seguimiento de aún aquellos que no son afines a la actividad del béisbol- tal como aconteció con Pedro Martínez a comienzos de esta centuria
Así es como juzgan quienes analizan el fardo de lanzamientos que carga en su maleta el nativo de Sabana de la Mar, así como la vehemencia de su determinación a llegar a ser
un miembro de la élite de los serpentineros.
Porque además de poseer atributos físicos, Severino es un soñador ambicioso. Una mezcla del ser y el deber de ser en el mejor sentido ecléctico.
Desde mucho antes de iniciar el campo de entrenamiento, Severino ha sido recurrente en la afirmación de que desea equipararse con los mejores lanzadores del momento, lo cual, lejos de una jactancia o petulancia, suena más bien a una especie de ilusión programada.
El derecho de los Yankees no solo es un lanzallamas capaz de acercarse a las 100 millas por hora, sino que ha estado trabajando en el progreso de sus recursos secundarios, los cuales una vez dominados habrán de transformarse en armas enigmáticas para hipnotizar a oponentes.
La grandeza de un lanzador se mide en base la armonía proporcional entre el poderío
y la fineza, lo cual equivale a mezclar el sonido de los cañones con el de las flautas y los violones muy al estilo de la Obertura 1812 de Tchaikovsky.Severino es capaz de eso último como lo demuestra el hecho de que en 2017 se convirtió en el segundo lanzador en 41 años -el otro es Roger Clemens en 1986- en lograr por lo menos 225 ponches con una efectividad por debajo de 3.00.
Lo que asusta, o más bien asombra, dentro
de las habilidades del dominicano es la capacidad que ha desarrollado para restar y agregar velocidad tanto a sus envíos rápidos como a los rompientes al óptimo estilo de un prestidigitador sacando conejos de su sombrero de copa.
Severino anhela escuchar su nombre mencionado en la misma oración que CoreyKluber, Chris Sale y Clayton Kershaw y su colección de Premios Cy Young, lo cual nos hace recordar la frase de Eleanor Roosevelt cuando proclamó: “El futuro pertenece a aquellos que creen en la belleza
de sus sueños”.

