Los avances logrados por la derecha conservadora, amenazan con retroceder los avances en igualdad de derechos, logrados por el colectivo LGBTI. En República Dominicana a medida que se acercan las elecciones, aumenta la retórica de las iglesias chantajeando a los políticos con el “voto de castigo”
Malta, Bélgica, Luxemburgo, Finlandia y Dinamarca siguen encabezando los países europeos, donde se dispone de mayores logros en términos de: no discriminación, familia, libertad de reunión, asilo, etc. pero de acuerdo con el informe de ILGA 2019 en países europeos como Polonia, Bulgaria, Serbia y Kosovo, se experimentó un retroceso en las legislaciones.
En Estados Unidos, la Cámara de Representantes recién aprobó la Ley de Igualdad para proteger a las personas LGTBI contra la discriminación. Sin embargo, hay dudas de que pueda pasar en el Senado, y ya Trump anunció que en caso que llegue al Ejecutivo la vetará, porque contiene «píldoras envenenadas», refiriéndose a los artículos que protegen los derechos de las personas trans.
El ascenso de Bolsonaro al poder ha significado un retroceso en los derechos humanos y su discurso abiertamente homofóbico no ofrece buenos augurios.
En cambio, la Cámara de Diputados de Chile aprobó la adopción homoparental y en Uruguay entró en vigor el reglamento que desarrolla la ley integral trans, pero la alegría no es completa, ya que grupos ultraconservadores reúnen firmas para activar un proceso de derogación mediante referéndum.
En Cuba, tras décadas de avances hubo un cambio de criterio oficial, y la tradicional Conga contra la transfobia y la homofobia fue prohibida. Mariel Castro, hija de Raúl Castro, y precursora de los avances, trató de justificar los hechos indicando que las manifestaciones eran usadas por los enemigos de Cuba. (en otras palabras, no quieren nada que incomode a Trump).
En Brunéi, aunque el sultán anuncio la instalación de la pena de muerte para los homosexuales, la medida quedó sin efecto, debido entre otras cosas a la presión social mundial. En tanto que Taiwán hizo historia, al convertirse en el primer país asiático en aprobar el matrimonio igualitario.
Aquí, en una alianza poco convencional, los dirigentes evangélicos y católicos, volvieron a amenazar con el voto de rechazo, a los políticos que se atrevan a aprobar el aborto o la ley antidiscriminatoria que cursa en las cámaras. En resumen, dos pacitos adelante y uno para atrás.

