Opinión

Derroche económico

Derroche económico

Le sirvió el sombrero? ¡Claro que sí! El discurso de toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, fue dirigido al derrochador Peña Nieto, gobernante saliente, pero también a una serie de jefes de Estado de la región que hacen fiesta con los recursos de sus pueblos, incluyendo, naturalmente, a Danilo Medina Sánchez.

En República Dominicana hay múltiples instituciones con finalidades y atribuciones comunes que deberían de ser fusionadas. Y un ministerio que puede desenvolverse eficientemente con 500 empleados tiene cinco y diez mil personas cobrando, no laborando. Y para colmo los ministros tienen sueldos de cientos de miles de pesos, con vehículos de lujo, escoltas y otros privilegios irritantes.

Nuestra economía no soporta una nómina pública tan elevada y tantas instituciones parasitarias. ¿Para qué sirven los ministerios de la Juventud y de la Mujer, para sólo poner dos ejemplos?
El propio Ministerio de Educación Superior, Ciencias y Tecnología es innecesario, porque puede operar con eficiencia desde un departamento del Ministerio de Educación.

Aquí siempre hubo Junta Central Electoral, órgano encargado de los montajes de los procesos electorales y sabiamente, con el tiempo, crearon una cámara contenciosa para atender impugnaciones de resultados y conflictos de los partidos. No había la menor necesidad del Tribunal Superior Electoral, cuya primera experiencia fue traumática para el país. (Cinco carajos que fueron a darse la buena vida y a hacer diabluras en contra de las instituciones).

Ahora se opina sobre la moral y la carrera de los nuevos integrantes del Tribunal Constitucional, pero fueron escogidos por favores políticos antes de las entrevistas, en las que participaron profesionales serios que se pusieron de mojiganga.

El hecho es que el propio Tribunal Constitucional, repleto de tránsfugas, no tiene razón de ser, pues debería de operar desde una cámara de la Suprema Corte de Justicia. Pero hay que garantizar el voto morado mediante un derroche que desajusta el presupuesto, apelando a empréstitos cada año. Ya la deuda externa representa más del 50% del PIB, producto de la fiesta del PLD.

El Nacional

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