El optimismo no es lo que prima entre algunos economistas sobre las perspectivas para 2016. Más bien las reservas o el pesimismo. Al menos para Pavel Isa Contreras y Miguel Collado Di Franco el nuevo año se torna desafiante. El endeudamiento externo, el pacto fiscal y un posible desbordamiento del gasto público con motivo de las elecciones constituyen sus preocupaciones. No lo dijeron, pero la experiencia del pasado es un referente que no se puede soslayar.
Isa Contreras tiene como primer desafío impulsar políticas de desarrollo para crear empleos y transformar las empresas en organizaciones más modernas y competitivas.
Sin embargo, Collado Di Franco, del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), considera que el primer desafío es de tipo fiscal por ser 2016 un año electoral, en que se disputarán, además de la Presidencia, más de 4,200 puestos. A pesar del pronóstico del FMI, las perspectivas no son, pues, las más auspiciosas. Aunque el Gobierno ha garantizado que no habrá derroche de los recursos públicos.
