La Policía todavía no tiene pista de la suerte del mensajero Carlos David García, desaparecido junto con su motocicleta hace ocho días después de haber cambiado en la Torre Popular cheques por 5.4 millones de pesos propiedad de Constructora Almonte Tavárez.
En la Policía no se pudo determinar si García Rojas se ha comunicado por la vía telefónica o por algún otro medio con su madre Clara Rojas Menas y su esposa Mariela D Oleo.
En el departamento de Investigaciones Criminales, que preside el general Héctor García Cuevas, sólo se informó que el caso se mantiene bajo investigación.
El mensajero García Rojas fue enviado en las primeras horas de la tarde del lunes 21 de febrero por su superior inmediato Edward Francisco Almonte Tavárez a cambiar cheques por valor de RD$5.416.498.32.
García Rojas salió desde la Constructora, localizada en la calle Max Henríquez Ureña 26 en el ensanche Piantini, en su motocicleta con un bulto hacia el banco.
Una horas después recibió una llamada de un compañero de trabajo preguntándole ¿En qué tiempo retorna? y el mensajero respondió me queda más o menos una hora porque tengo varios clientes delante según se estableció al revisar los investigadores la fílmica del banco.
Pasadas las 5:30 de la tarde se activó la búsqueda después de que García Rojas no respondiera su celular.
La búsqueda estuvo orientada en el trayecto de la entidad bancaria a la constructora y de la estación bancaria a su vivienda.
Hasta el momento entre las personas que han sido indagadas figuran sus hermanos Juan Luis, Jean Rojas y los primos hermanos Raúl y Huáscar.
También fue entrevistado personal de la Constructora, pero no se dieron a conocer sus nombres para no entorpecer la investigación según la Policía.
Un apunte
La Fiscalía y la Policía están apoderadas de decenas de querellas contra mensajeros acusados de robarse indeterminadas sumas de dinero en componenda con empleados de bancos y grupos delictivos.
Otro factor que facilitan los robos a los mensajeros es el desplazamiento en motocicletas con altas sumas de dineros, muchas veces recorriendo decenas de kilómetros y en otras ocasiones transitando de una ciudad a otra sin la seguridad apropiada.

