El Ayuntamiento del Distrito Nacional inició ayer una jornada de limpieza y desarrabalización de la calle José Martí y sus aceras, en la primera etapa de un proyecto que se extendería a Villa Francisca y Villa Consuelo.
Brigadas de la Dirección de Defensoría y Uso del Espacio Público, auxiliadas por agentes de las policías Nacional y Municipal desmontaron toldos, algunos de ellos de grandes dimensiones, quitaron maniquíes que obstaculizaban el paso de los peatones, así como mesas y exhibidores en los que los vendedores exponen sus mercancías.
Un comunicado de la Dirección de Relaciones Públicas detalla que fueron notificados 129 tiendas, de las denominadas importadoras, y vendedores informales de los barrios Mejoramiento Social y Villa María.
Las brigadas usaron acetileno, mandarrias, picos, palas y grúas para desmontar las estructuras mayores. Agrega que algunos comerciantes protestaron por la labor del Ayuntamiento y otros, para evitar que les confiscaran los materiales, desmontaron ellos mismos los exhibidores y toldos de los espacios públicos.
Algunos de los comerciantes afectados pidieron que la medida se extienda a todos los negocios de su tipo para evitar desigualdades.
En algunos casos, vendedores independientes y propietarios de importadoras ocupan más de la mitad de la José Martí y calles próximas, como ocurre en la calle Manuela Diez, entre la calle Hermanos Pinzón y Josefa Brea, puntualiza el documento.
El Ayuntamiento deploró que los vendedores se coloquen en plena calle y ocupen hasta dos de tres carriles de la vía, lo que ocasiona que el tránsito se torne pesado y peligroso.
Esa situación le provoca dificultades, explicó, porque la intensa actividad comercial genera una gran cantidad de basusa y otros desperdicios sólidos.
Además los residentes de la zona también vierten sus desechos en los basureros improvisados.

