Cada día son más las personas que en la región Sur, pero particularmente en la provincia y ciudad de Barahona se convencen de que el desarrollo de esa zona, a la sombra de los estupendos recursos naturales con que cuenta, se debe dar a través del desarrollo del turismo.
El error de muchos de ellos fue sentarse a esperar que el impulso a ese desarrollo llegara desde fuera.
Quizá muchos de ellos no tuvieron la oportunidad de ver una película de Harrison Ford en la cual hace el papel de un piloto aventurero en las islas de los mares del sur, que se pierde en una desierta junto a la editora de una revista de modas.
En un bar, el personaje dijo que muchas parejas de turistas vienen a esos paraísos buscando magia y no se dan cuentas de que la única magia que encontrarán, fue la que ellos trajeron.
En el año 2005, un grupo de barahoneros se dio cuenta de que ellos tenían la magia (sus recursos naturales y sus gentes) y que a partir de ahí, el desarrollo de la región tenía que iniciarse con sus propios recursos.
Así nació el Cluster Turístico de la Provincia de Barahona: de la nada.
En estos años, sin embargo, han avanzado bastante, sobre todo en la creación a nivel provincial de una conciencia de que son los recursos que tienen los que deben desarrollarse; que con lo poco que tienen ahora en infraestructura turística deben dar un ejemplo de capacidad de competir y a partir de ahí atraer nuevos inversionistas.
El cluster de Barahona ha logrado desarrollar un modelo de oferta turística que puede ser una referencia para potenciales inversionistas que andan buscando algo diferente. Esto así, porque ya muchos turistas, como tales, han dado a entender que además de arena, sol y playa buscan otras formas de entretención, de descanso y esparcimiento.
El Cluster de Barahona se dio cuenta de que no hacen nada con tener un buen aeropuerto, sino hay vuelos regulares. Pero tampoco puede plantearse una ofensiva en busca de que los turoperadores lleven a esa zona sus clientes, porque no disponen de la infraestructura hotelera que les permita dejar esa demanda satisfecha, por ello han optado por ofrecer las habitaciones que tienen con un modelo de pequeña escala. Hoteles de 10 a 20 habitaciones, y habitaciones en casas particulares.
Queremos hacer una oferta de turismo ecológico autosostenible, dijo Clara Barriola, una de las técnicas que da asistencia al cluster de Barahona. La oferta no sólo incluye a esta provincia, sino que abarca todo lo que se ha denominado Región Enriquillo, que además de Barahona tiene las provincias Bahoruco, Independencia y Pedernales.
Dijo que vamos a desarrollar una oferta diferente, por ejemplo, ante la ausencia de muchas habitaciones hoteleras, estamos instando a la gente a que ofrezca habitaciones de sus propias casas y para ello, les damos instrucciones básicas, en aspectos relacionados con la higiene, manejo de alimentos, cuidado del medio ambiente y en la administración y finanzas
En la zona hay en la actualidad nueve hoteles (Casa Bonita, Pontevedra, Playazul, El Quemaito, El Loro Tuerto, Las Magnolias, Ana Isabel, Rancho Platón, Oasis Italiano, María Montés y Piratas del Caribe) que tienen entre 10 a 20 habitaciones cada uno, cuya categoría va de una a tres estrellas. Pero la calidad ofertada por estos establecimientos ha dado como resultado que se proyecte la construcción de grandes establecimientos como el Salamandra, para el aprovechamiento de las aguas termales, que en una primera etapa tendría 250 habitaciones.
Barriola esbozó el balance del proyecto, en un aparte que hicimos en medio del ajetreo propio de la participación de la delegación dominicana en Top Resa 2011, en París, Francia, donde por primera vez el cluster Turístico de Barahona debutó.
Tenemos varias rutas de caminos por las montañas y valles de la zona, que son un atractivo, dijo e indicó que para no ir más lejos, en la región hay 30 tipos diferentes de aves endémicas, además de los parques nacionales y áreas protegidas.
El entusiasmo de la delegación del Cluster de Barahona, que incluyó a varios empresarios hoteleros locales se afianza por el hecho de que están contando con su propia fuerza y capacidad de trabajo.
Sin embargo, sin lugar a dudas, hay algunas cosas que ellos no están en condiciones de hacer, por ejemplo, necesitan un estudio de la fuerza laboral de la zona.
También que el Ministerio de Turismo publique un plan piloto para la creación de un marco regulatorio para los hoteles pequeños.
Pero, lo más importante es que han hecho conciencia de su potencial, y están dispuestos a apostar al turismo para lograr el desarrollo de su provincia y región.
