Guatemala. EFE. Uno de cada dos niños que nacen cada día en Guatemala está condenado al subdesarrollo durante toda su vida debido a los graves problemas de desnutrición crónica que sufrirá como consecuencia de la pobreza de sus padres, informó ayer la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH).
Según un comunicado de la PDH, padecerá, además, de maltrato en el seno de sus familias, será explotado de diversas formas desde sus primeros años de vida, no tendrá oportunidades de ir a la escuela y vivirá en un país violento, donde cada día en promedio son asesinadas 16 personas.
En medio de esa realidad, los guatemaltecos celebran hoy a los niños de este país, una efeméride instaurada en 1975 y decretada oficialmente 33 años después, con el objetivo de promover políticas públicas eficientes capaces de cambiar el nefasto futuro que se prevé para los pequeños.
Según cifras oficiales, más de un millón de niños menores de cinco años padecen desnutrición crónica debido a la pobreza de sus padres.
En 2010, según un informe de la PDH, más de un millar de recién nacidos murieron de hambre en comunidades del interior del país, en donde no llega el brazo de las instituciones del Estado.
Los niños hambrientos, forman parte del 52 % de los habitantes de este país que viven en condiciones de pobreza, de los cuales el 70 % son indígenas que no tienen acceso a la tierra para cultivar sus alimentos, y tampoco a los servicios de salud y educación.
Además del hambre, en Guatemala los niños también son víctimas de la violencia que se ha instalado en el país.
