Opinión

Después de El Cairo

<P>Después de El Cairo</P>

El 28 de mayo fue Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, y se recordaron los acuerdos de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, llevada a cabo en septiembre de 1994, en la ciudad de El Cairo, en Egipto, por los compromisos internacionales que algunos países como el nuestro, aún no han cumplido,  preparando la agenda de los veinte años, Cairo + 20.

La fecha pone a pensar en el consenso aprobado en 1994 por 179 países, que pretendía transformar el tema de población vinculado al desarrollo humano, la protección del medio ambiente, al enfrentamiento a la pobreza y la violencia, al mejoramiento de la condición de la mujer, la defensa de la salud integral y de la salud sexual y reproductiva en particular, incluyendo el abordaje del aborto inseguro, las necesidades de adolescentes, la prevención del VIH/SIDA, entre otros aspectos.

Para que nos duela la indiferencia y recordemos la propia responsabilidad, frente al débil cumplimiento de estas resoluciones en nuestro país, recordaremos un par de sucesos emblemáticos cometidos contra menores, un mínimo porcentaje de los abusos que se cometen con las niñas en nuestro país.

Margot Castillo, cuya hija menor entonces, fue abusada sexualmente en 1992 por un tal Gabriel García, de cuya violación nació una nieta que, en 2004 el mismo sujeto, padre de la menor, también violó. Actualmente, Margot vive prácticamente en alerta permanente para que el violador se mantenga en la cárcel y pague por el doble crimen, incluido el incesto.

Ana María, la menor Síndrome de Dawn violada en Baní en el año 2009 por un desconocido resultando embarazada y obligada a tener una niña que la abuela debe cuidar porque ella ni siquiera sabe lo que le pasó, ni tiene ningún lazo materno con la criatura, debido a su condición.

La otra Ana, de San Juan de la Maguana que en abril de 2011 fue envenenada por su padrastro, Marino Jiménez de la Rosa, que la violaba en una historia de abuso alargada en el tiempo, embarazándola y dándole un brebaje que la mató, para que abortara.

La menor embarazada por Frank Melvin Dotel Nin, teniente de la Policía Nacional, su padre, a quien en septiembre de 2011 se apresó y condenó porque también era culpable de ultimar a un joven manifestante en Barahona.

La hija de 13 años de Joaquín Díaz Paredes, de la que abusó sexualmente durante un año, embarazándola, por lo que está condenado a 20 años de prisión.

¡Ninguna supo que estuvimos oficialmente en El Cairo!

El Nacional

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