El Programa de Formación y Gerencia Política, ejecutado durante siete años a un costo superior a los cuatro millones de dólares para desarrollar jóvenes dirigentes provenientes de los partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil tuvo que mantener un bajo perfil para no despertar recelos entre los dirigentes más viejos de los partidos políticos siempre sospechosos de que programas de este tipo, al final buscan sustituirlos, opinaron los coordinadores del proyecto.
Destacaron que el proyecto, de 50 cursos sobre liderazgo y gerencia política impartido en dos fases, con la participación de dos mil 40 jóvenes entre 18 y 40 años, provenientes de todos los partidos políticos reconocidos por la Junta Central Eléctoral y 263 organizaciones de la sociedad civil, fue realizado en las 32 provincias,
El programa fue financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para contribuir a la modernización del liderazgo político y el sistema de partidos.
Los organizadores indicaron que la modalidad del desarrollo del curso era que los maestros fueran a las provincias a impartirlos, para ello se dividió la geografía nacional en seis regiones (Santo Domingo, Santiago, San Pedro de Macorís, Barahona, San Francisco de Macorís y Mao) donde todos los sábados se impartía docencia en locales prestados por universidades y grupos comunales.
El desarrollo del proyecto se logró luego de un concurso en el cual un consorcio formado por Intec, Unibe y Participación Ciudadana lo ganó y desarrolló con éxito.
Los datos relacionados con el Programa de Formación y Gerencia Política fueron externados por los licenciados Rafael Toribio, coordinador general; Wilfredo Lozano, coordinador académico; Cándido Mercedes y Wendy Capellán, docentes y Manuel Gil, egresado del programa, durante su participación ayer en el almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio.
Toribio explicó que entre otras razones el curso buscaba que la actividad política en República Dominicana tuviese como objetivo, buscar el bien común, renovar el sistema de partidos políticos para que sean más democráticos, menos clientelistas, rendidores de cuentas y con sistemas democráticos de relevo generacional.
Esos jóvenes, además de ampliar sus potencialidades a lo interno de su organización, fortalecieron su liderazgo, lo que les brindó una experiencia política fundamental para extender a la base de los partidos, los enfoques pluralista y tolerantes del programa, dijo.
Agregó que con los cursos se propició también un mayor acercamiento entre los responsables de la formación política e ideológica, y el compromiso de los principales partidos del sistema de fortalecer sus escuelas de formación política, muchas de las cuales, simplemente habían sido abandonadas
Se indicó que a través de este programa, 118 de los mejores egresados de los cursos regulares fueron capacitados como facilitadores para impartir talleres formativos a dirigentes medios y miembros de las bases de sus respectivos partidos, y 4,673 militantes y dirigentes medios fueron capacitados en 16 provincias y 35 municipios.
Ahora los organizadores del curso quieren hacer una tercera ronde de cursos, pero ya no disponen del financiamiento de la USAID y están en busca de los recursos para impulsarlos, que serían unos seis millones de pesos por año, ya que han reducido el costo para hacerlo más viable.
Estiman que la aprobación por el Congreso Nacional de la Ley de Partidos Políticos podría inducir a que aquellas organizaciones que reciban dinero del Estado, deben dirigir parte de los mismos a la formación de sus miembros, lo que a su vez podría inducir a que apoyen programas como el de formación y gerencia política que tan buenos resultados ha arrojado.
UN APUNTE
Ley Partidos
Los organizadores de la actividad formativa de líderes políticos estiman que la aprobación de la ley de partidos políticos podría inducir a que las organizaciones políticas en mandato de la ley inviertan parte de sus recursos en el apoyo a programas de esta naturaleza.

