MOCA. El Ministerio Público y miembros de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) destruyeron una vivienda en el popular barrio La Española de esta ciudad, donde los residentes del sector alegaban que operaba un puesto de expendio de drogas narcóticas.
El magistrado procurador fiscal de Espaillat, licenciado José Aníbal Carela, acompañó a los miembros de la Dirección de Control de Drogas que procedieron a destruir de manera parcial la vivienda para evitar que los microtraficantes la usen para vender estupefacientes.
