POR: Antonio Almonte
aalmonte@hotmail.com
¿Tarifa o jirafa?
Cuál es el costo real de la electricidad para cada familia dominicana? ¿Tiene algún sentido comparar nuestra tarifa eléctrica con la de otras naciones de América Latina? Estas preguntas deberían contestarlas los conferencistas sobre la problemática eléctrica dominicana.
En primer lugar, el costo final de la electricidad que enfrenta cada cliente dista mucho del monto indicado en la factura mensual que remite la distribuidora
Desde hace décadas, estudios del Banco Mundial han demostrado que la estimación del costo final de un servicio eléctrico irregular debería incluir los costos de los sustitutos usados cuando ocurren los apagones. Es decir, los costos asociados a las plantitas domesticas, inversor, las velas y velones y cualquier otro recurso de generación eléctrica individual.
Además, un estimado del costo que acarrea el cese abrupto de una actividad productiva, de comercio o empresa de servicios como consecuencia de los apagones. O el impacto del mayor riesgo de agresión delincuencial o de migración forzada hacia otro sector o ciudad.
En el caso dominicano, esa cuenta sería peor si se cuantificase el efecto sobre la gente el hecho de que el Gobierno tenga que gastar cerca de 1,500 millones de dólares al ano para subsidiar la quiebra de las distribuidoras. Ese dinero se le quita a obras que incrementen el empleos, a la seguridad ciudadana y al desarrollo de infraestructuras Además, el sistema eléctrico dominicano mantiene una tarifa que la Superintendencia denomina «tarifa aplicada», que suena a tarifa impuesta, obligada, arbitraria.
Para justificar transferencias de dinero desde Gobierno a las distribuidoras, la Superintendencia calcula la diferencia entre la tarifa aplicada y otro invento llamada «tarifa indexada», a la cual ningún experto le ha encontrado fundamento técnico. Nuestro régimen de tarifa es tal que EDEESTE compra el kilovatio-hora a cerca de 12 centavos de dólares y lo vende a mas de 20 centavos, al mismo precio que EDENORTE y EDESUR a pesar de que estas empresas compran su energía a precios muy superiores. Entonces, un sistema de tarifa con tantos vicios y distorsiones ¿puede compararse con el de Puerto Rico, por ejemplo?
A ese lio Tres Patines le llamaba !Jirafa!

