Confusiones en el PRD
por: Antonio Almonte
aalmonte@hotmail.com
Hace más de año y medio – semanas después de las elecciones presidenciales de mayo 2012-, algunos voceros de Miguel Vargas repetían por radio y televisión que el masivo respaldo a las posiciones críticas que mantenía Hipólito Mejía frente al presidente del PRD eran una simple «burbuja emocional», remanentes de una derrota traumática que en poco tiempo se disiparía.
Vamos para dos años y la «burbuja» ha pasado de gas a sólido.
Hace algunos meses, durante el enfrentamiento por la celebración del CEN en fecha Primero de agosto del presente, abundaron los artículos de periodistas anti-perredeistas gratis o asalariados, autoproclamados «amigos sinceros» de Miguel Vargas, que le aconsejaban «mantenerse firme» porque tan pronto concluyera la reunión del CEN, y recibiera las validaciones respectivas de la JCE y del TSE, el liderazgo de Hipólito se desinflaría y una franja de sus dirigentes correría hacia la tienda del «MVP».
Según esos enjundiosos analistas, cuando se acercara la fecha para escoger los candidatos a alcaldes, regidores, diputados y senadores para el 2016, Miguel sería desbordado en respaldo por la avalancha de líderes locales en busca de sus candidaturas.
Algunos llegaron a pronosticar que tan solo para garantizar sus puestos partidarios o conseguir una designación interna en alguna secretaría o comisión, no pocos «viejos robles», hoy rebeldes, cambiarían de acera.
Nada de lo anterior ha ocurrido. El sector encabezado por Hipólito, Luis y los líderes emblemáticos del PRD está consolidado y ha desarrollado una red de contactos y coordinación con sectores y organizaciones extrapartidarios de una amplitud nada despreciable.
Lo que sí está sucediendo es que cientos de auténticos líderes locales del partido han quedado encerrados en una trampa tejida de ilusiones y narraciones simplistas o irresponsables del proceso político dominicano.
Decenas de alcaldes de municipios y distritos municipales corren riesgo de ser barridos en el 2016 y los nuevos diputados del PRD que salgan electos se contarían con los dedos de una sola mano. Y todo por un grupito no querer celebrar una convención unitaria.
Miguel podrá explicarlo como le parezca, pero esa será la triste realidad! Todos perderán!

