Inútil y estéril
Por qué Miguel Vargas realizó una reunión secreta, sin aviso público, de lo que según ha dicho es la «Comisión Política» del PRD?
La reunión fue realizada el pasado martes 17 de diciembre en un restaurant propiedad de Vargas. Dirigentes como Milagros Ortiz, Fello Suverbi, Esquea Guerrero, Tony Raful, Luis Abinader, Guido Gómez, Neney Cabrera, Sánchez Baret, Chu Vásquez, Tolentino Dipp, Tirso Mejía, Pena Guaba, Ivelisse Pratts, Cesar Sanchez y José Rafael Abinader, no fueron invitados a esa reunión.
Quizá, el velo clandestino y de silencio contrito que rodeó dicho encuentro se debió a lo insólito de su agenda.
En dicha reunión secreta fueron aprobados todos los puntos relevantes para la realización de la convención que elegirá las nuevas autoridades del PRD en febrero próximo.
En ese encuentro unilateral se aprobó también la designación de los miembros de la Comisión Organizadora de la Convención, incluyendo a su presidente.
Es decir, las corrientes internas encabezadas por Hipólito, Luis Abinader, Neney Cabrera y otros dirigentes fundamentales del partido no tuvieron ninguna oportunidad para proponer nada ni a nadie para la organización de la convención.
Se pretende, en consecuencia, que esos líderes y sus seguidores actúen como idiotas y se resignen a ir a la convención y aceptar lo que Miguel y Marínez decidan.
Está clarísimo que Miguel Vargas no se propone hacer una convención abierta y competitiva, un evento democrático, sino una pantomima malgacha.
En doloroso contraste con el 2005, cuando el PRD escogió su presidente en un proceso abierto y participativo, y el 2009, cuando Miguel fue electo presidente del PRD de manera abrumadora y ratificada con un plebiscito que el mismo solicitó en respuesta a un leve cuestionamiento acerca de su legitimidad, ahora, cuatro años después, Vargas ha reculado hacia la prehistoria política y se lleva a rastra al PRD. Precisamente el PRD, reconocido por todos como escuela de apertura y democracia.
Antonio Almonte
aalmonte@hotmail.com
