Código Penal y el PLD
Abogados y dirigentes afines al PLD han “aclarado” que la suma recibida por ese partido no fue de 35 mil millones de pesos, sino una cantidad menor. En realidad, si fueron solo diez, cinco o dos mil millones comoquiera estaríamos ante un caso probable de lavado de activos.
Serían miles de millones de pesos recibidos por un partido político que ni tiene empresas ni realiza transacciones económicas lícitas que los justifiquen.
Esa información sugiere que durante años el PLD ha recibido masivas transferencias de fondos ilícitos hacia su cuenta bancaria institucional que maneja, con total discreción, la cúpula de ese partido.
Estos casos demuestran que los partidos políticos pueden convertirse en instrumentos virtuosos para el lavado de dinero proveniente de la corrupción administrativa y del narcotráfico.
Por eso, en junio del 2017 Temístocles Montas “aclaró” que el dinero que le entregó Odebrecht en diferentes fechas y partidas no fue utilizado para su lucro personal, sino en campañas electorales del PLD.
Va quedando claro que si queremos erradicar la corrupción en la administración pública y en la actividad política, habrá que incluir a los partidos políticos entre los sujetos a quienes se les pueden aplicar las penalidades consignadas para esos delitos en el Código Penal dominicano.
En efecto, el artículo 13 de nuestro Código Penal excluye de su aplicación a organizaciones o personas jurídicas como los partidos políticos, basándose en el viejo principio de derecho penal que reza: “societas delinquere non potest” (la sociedad no puede delinquir).
Sin embargo, en la República Dominicana de estos tiempos, algunos partidos políticos delinquen mucho y gravemente. Precisamente, la exclusión de los partidos del código penal vigente es la tapadera que pretenden utilizar los abogados de aquellos políticos que afirman que los miles de millones de pesos que les entregó Odebrecht eran para el PLD y no para ellos. Total, como nadie se llama Félix Peledé o Fulano Peledé entonces a nadie penalizarían.
En resumen, con el atrevimiento que estimula mi supina ignorancia en materia jurídica sugiero que se incluya a los partidos políticos en el Código Penal.

