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En muchas naciones le llaman radioncologia, en España la denominan oncología radioterápica y en América Latina es común citarla como radioterapia. En Estados Unidos es muy popular el termino radiation oncology.

En cualquier caso se trata de una especialidad médica que aplica radiaciones ionizantes para eliminar o controlar (reducir) un tumor maligno.

Las radiaciones ionizantes son, por ejemplo, los rayos X, los rayos gamma emitidos desde el núcleo de los átomos de sustancias o fuentes radiactivas (radiaciones nucleares), así como los haces de partículas como electrones y protones, entre otras,  que se utilizan en el tratamiento de algunos tumores.

Estas radiaciones tienen energía y características que les permiten, cuando impactan en el medio biológico, dividir (o ionizar) moléculas celulares e impedir la posibilidad de reproducción de las células. 

Ese es el propósito básico de la radioterapia: matar todas o casi todas las células cancerígenas hasta eliminar el tumor.

Pero las radiaciones matan también células sanas de tejidos y órganos localizados en los alrededores del área tumoral. Y los efectos secundarios sobre esos órganos sanos pueden ser tolerables o demasiado severos. Las reacciones adversas dependen del tipo de órgano, de la clase de radiación, de su energía y de la cantidad de radiación que reciban esos tejidos sanos. Por eso, la aplicación segura de las radiaciones para curar el cáncer ha devenido en una especialidad altamente sofisticada en términos clínicos y tecnológicos  y en la cual convergen especialistas (radioterapeutas) y expertos en física de radiaciones.

En estos momentos, la República Dominicana  vive un boom en la apertura de centros privados de radioterapia y la instalación de  máquinas de irradiación. Como más del 70% de los pacientes con cáncer reciben  radioterapia en algún momento, y nuestra población se mantuvo durante largas décadas con muy reducida capacidad tecnológica y clínica en el ramo, conviene examinar con cuidado y en público las grandes ventajas, así como los importantes riesgos que entraña la aplicación rutinaria de esa importante especialidad médica.

El Nacional

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