Opinión

Deterioro moral

Deterioro moral

En los últimos días la Policía Nacional ha sido centro de atención por algunos excesos internos que han estremecido a la sociedad.

Además, días antes, un diputado descubrió que los “puestos de mando” de esa institución tienen un costo millonario, es decir, hay que pagar un dinero grueso para ascender a las distintas jefaturas regionales.

La Policía Nacional es una institución podrida de arriba hacia abajo, pero ¿acaso tiene la Cámara de Diputados moral para trazar pautas conductuales a la uniformada? La Policía es como es porque al gobierno no le importa la inseguridad ciudadana. ¿Y de la Cámara de Diputados que puede decirse? Es un salón lleno de tígueres buscando dinero, con sus honrosas excepciones naturalmente.

Pero el deterioro moral no sólo involucra a la Policía Nacional y a los diputados. También hay descomposición en la justicia, en las iglesias, en el empresariado, en las universidades, en el periodismo, en la abogacía, en la medicina… Es un deterioro colectivo.

En las décadas de los 70 y 80 en el periodismo eran dos o tres los que se apartaban de principios, pero se conocían. Eran individuos desprestigiados. Ahora todo se ha invertido.

Sobre la abogacía siempre ha habido cuestionamientos, pero hace algún tiempo que los abogados no son menos serios que los médicos.

Los galenos, sin generalizar, están metidos de lleno en negocio, recetando medicinas, indicando estudios de imágenes de laboratorios y centros de su conveniencia, ingresando a gentes que simplemente están asustadas. Más grave aún (es una actitud criminal): “interviniendo quirúrgicamente a pacientes que no lo requieren”. El alto porcentaje de cesáreas que se practican en el país habla por sí solo del ejercicio de la medicina.

El afán de lucro es lo que tiene a nuestra sociedad “pata para arriba”. ¿Qué podemos hacer por nuestra sociedad para recobrar los valores perdidos? Es evidente que hace falta orden y respeto a las leyes, pero primero hace falta instituciones que impongan ese orden y hagan cumplir esas leyes.

El Nacional

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