Un colombiano y un mejicano fueron apresados por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) acusados de pertenecer a una red de narcotráfico y lavado de dinero desmantelada recientemente por agencias locales y estadounidenses, cuyos miembros se habían instalado en el país donde mantenían operaciones ilegales así como su influencia en el exterior.
Un comunicado de la DNCD indica que los extranjeros fueron identificados como el colombiano Luis Fernando Restrepo López (Cabezón); y José Luis Martínez Vidrio, mexicano. Otros cinco fueron capturados recientemente, sindicados como los cabecillas de la organización criminal.
La justicia de los Estados Unidos los reclamaba para procesarlos por narcotráfico y blanqueo de dinero, señala la nota.
Restrepo López, quien ya fue sacado del país, y Martínez Vidrio tendrían vínculos primarios con el también mejicano Luis Fernando Bertulucci Castillo, apodado El Rey y El capitán; Leonel Gómez Guzmán (Leo), José Antonio Contreras Reyes, llamado Pepe; Migel Antonio Rosa Ureña, de apodo El Gato; y el mejicano-libanés Marwan Chebli Chebli, alias Samir. Todos serían llevados a EEUU para procesarlos, dice el documento.
Los últimos dos fueron arrestados por la DNCD a partir de las informaciones facilitadas por el Departamento Especial Antidrogas de EEUU (DEA) y por el Buró Federal de Investigaciones (FBI). La captura de los dos extranjeros fue confirmada por el portavoz de la DNCD, Roberto Lebrón, quien se abstuvo de entrar en detalles.
Sólo puedo decir que otros dos miembros de esa organización criminal han sido arrestados en el país por la DNCD y las demás agencias de inteligencia del Estado.
Martínez Vidrio está encerrado en la DNCD para los fines correspondientes. Es un asunto, en el caso de un extranjero, que corresponde a Migración, dijo Lebrón.
El arresto del grupo lo realizó la DNCD, juntamente con el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI), en allanamientos dirigidos por fiscales adjuntos, a partir de resoluciones emitidas por la Suprema Corte de Justicia (SCJ), en el caso de los dominicanos, y después de recibir copias de las ordenes de captura de tribunales de EEUU, en el caso de los extranjeros.

