Juan Pablo Duarte tiene desde ayer su estatua más reciente, en la que se presenta un patricio de 32 años cuando regresó del primero de sus exilios, procedente de Curazao, cuando llegó en una goleta al puerto de Santo Domingo, para ser proclamado por vez primera por el arzobispo Fernando Arturo Meriño como Padre de la Patria.
Juan Gilberto Núñez, el artista a cargo de la estatua, dijo que esta se realizó durante siete meses, tomando como referencia la iconografía oficial del Padre de la Patria.
En la nueva estatua, el patricio sostiene en su pecho un ejemplar de la Constitución.
La ceremonia de develizamiento fue realizado por la Comisión Permanente de Efemérides Patrias y preparada en el l taller de la Fundación Luces y Sombras, del artista y capitán de Navío (MG) Juan Gilberto Núñez.
En el acto participaron representantes del Instituto Duartiano, los ministerios de Cultura, Educación, Fuerzas Armadas, la Presidencia de la República.
Juan Daniel Balcácer, en el discurso central, destacó que el regreso de Duarte, fue el inicio de muchas penurias y represalias que seguiría sufriendo por parte de la conservadora Junta Gubernativa, encabezada por Tomás Bobadilla.
Durante el acto una goleta similar a la utilizada para la vuelta de Duarte a la República Dominicana, procedente de Curazao, donde estaba exiliado, fue atracada en el puerto Don Diego.
Esta es la estatua de Duarte más reciente que se instala en el país, en medio de todo el reverdecimiento duartista que ha provocado el bicentenario de su nacimiento en 1813.
