Al celebrarse hoy el Día Nacional del Periodista, oportuno es advertir a los comunicadores nacionales que deben redoblar su sagrado compromiso de difundir, promover y defender la verdad sin temor y con estricto apego a la ética profesional.
El oficio de periodista se torna hoy muy complejo porque se han multiplicado y ampliado hasta el infinito digital las herramientas o medios de divulgación de noticias, que lo obligan a desarrollar sus labores a través de la multimedia o redacción integrada donde confluyen radio, televisión y redes.
A pesar del significativo avance tecnológico en la forma y manera de divulgar sucesos, hechos u opiniones, el reportero aún confronta problemas relacionados con la intolerancia hacia la idoneidad de su trabajo, que se traduce en formas espurias de presión que no pocas veces ponen en riesgo su integridad personal.
En República Dominicana se ejerce un periodismo relativamente libre, aunque todavía se levantan alambradas contra la libertad de prensa desde litorales del Poder, de intereses partidarios, corporativos, religiosos, legislativos o desde sectores en conflicto con la ley penal.
El periodismo es una profesión cercana al sacerdocio, que se ejerce con vocación, pasión y valor, en la cual el riesgo laboral es continuo y permanente, porque todos los días el reportero en su afán de informar desvela historias tenebrosas que pueden convertirse en fardos imputables.
Los periodistas de este tiempo requieren inmunizarse contra toda forma de presión, soborno, chantaje, sin importar de donde provenga el virus moral o ético, aun sea de propios jefes, para lo cual la ley los facultad a apelar a la cláusula de conciencia.
La obligación de un periodista es la de informar con apego irrestricto a principios éticos y jurídicos y lo más cercano posible a la objetividad, sin pretender que su trabajo profesional dañe o premie, porque lo dicho debe estar siempre apegado a los hechos.
Puede decirse que periodismo es sinónimo de libertad, gobernanza, ética y decencia.
El Nacional felicita a todos los periodistas dominicanos, y recuerda con respeto y admiración a aquellos trabajadores de la prensa que han ofrendado su vida en la defensa del derecho ciudadano a recibir información veraz y responsable.

