Guadalajara (España). EFE. El número de inmigrantes que regresan a su país mediante el programa de retorno voluntario y el de atención social a personas en situación de vulnerabilidad es cada vez más importante, admitió hoy la secretaria de Estado de España de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí.
Cada día son más las personas que se acogen a uno u otro programa, y vamos a continuar, porque creemos que es facilitar lo que en un momento determinado quisieron hacer y no pudieron, puntualizó en declaraciones a los periodistas.
Afirmó que el Gobierno español está ayudando para que quienes hayan decidido regresar a su país lo hagan en unas condiciones dignas, por lo que destina una partida de 2 millones de euros (casi tres millones de dólares) para este concepto.
El programa de retorno voluntario del Gobierno español incluye, además de los billetes de avión, ayudas económicas para el viaje y la reintegración en su país.
Señaló que la reforma de la Ley de Extranjería, recién aprobada en el Congreso de los Diputados (la cámara baja del Parlamento español) y que está pendiente de aprobarse en el Senado (la cámara alta), mantendrá el retorno voluntario y con ella se garantiza un tratamiento ordenado del fenómeno migratorio.
Apostamos por la inmigración legal y por una ordenación de los flujos migratorios pero también por la lucha contra la inmigración clandestina y contra los que trafican, precisó.
Según Rumí, se penalizarán los matrimonios o el empadronamiento en fraude de ley y también a los empresarios que utilizan mano de obra clandestina, quienes tendrán que pagar incluso la repatriación de las personas que no vengan de acuerdo a la legislación vigente.
El programa va dirigido a aquellas personas inmigrantes (extracomunitarias) que se encuentren en España en situación de vulnerabilidad, con una estancia superior a 6 meses continuados, que quieran retornar voluntariamente a su país de origen y que no tengan los medios económicos para hacerlo.
Inicia en el 2003
El Programa de Retorno Voluntario de Inmigrantes desde España comenzó su andadura en el año 2003, con la firma de un Convenio con el entonces Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y es, desde entonces, uno de los principales programas de la OIM Madrid.
