Sydney AUSTRALIA. EFE. El Ministro de Asuntos Exteriores de Australia, Bob Carr, rechazó hoy la irresponsable» acusación del magnate de la minería, Clive Palmer, que situó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) detrás de una campaña en contra de la industria australiana del carbón.
Palmer acusó ayer al Partido Verde de recibir financiación de la CIA y de ser una herramienta del gobierno de Estados Unidos en contra de las empresas mineras de carbón de Australia para favorecer intereses estadounidenses.
También señaló en la conspiración a un reciente informe de Greenpeace y otros grupos ecologistas contra las exportaciones de carbón australianas financiado por la norteamericana Fundación Rockefeller.
El responsable de la diplomacia australiana Carr dijo que es evidente que no es de interés de Estados Unidos que la economía de un aliado y socio comercial se arruine».
Un portavoz de la CIA declaró hoy a la cadena australiana ABC que simplemente, estas acusaciones son falsas mientras que Greenpeace las calificó de ridículas».
Palmer, uno de los hombre más ricos del país y uno de los donantes principales del opositor Partido Conservador, hizo el comentario a pocos días de las elecciones en Queensland, territorio con ricos yacimientos de carbón y con varias explotaciones en trámite.

