El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo afirmó este martes que el Congreso tiene plena soberanía para modificar la propuesta de reforma fiscal enviada por el Poder Ejecutivo, pero advirtió que espera que la misma no sea desmantelada por las peticiones de diversos grupos de intereses.
El ingeniero Temístocles Montás dijo que el Gobierno para poder cumplir sus planes precisa de entre 46 a 47 mil millones de pesos adicionales a los que recaudaría normalmente el año que viene, por lo que no tiene inconvenientes en que se modifique la propuesta, siempre y cuando el Congreso identifique de dónde saldrán esos recursos.
Destacó el interés del gobierno de dialogar directamente con los representantes de diversos sectores empresariales que han mostrado preocupación por el alcance de la reforma propuesta, pero que no se oponen a la misma por principios.
Citó el caso de los representantes del sector turismo, zonas francas, transporte, bebidas, entre otros que han participado en las reuniones convocadas por la Comisión Bicameral que estudia la propuesta.
La propuesta que hicimos no fue escrita en piedra, puede modificarse. Nosotros hemos planteado cuál es nuestra aspiración y esperamos que el Congreso, que es soberano, tome en cuenta esa realidad, dijo en su participación en A Diario, por el canal 15 esta mañana.
Montás reiteró que el objetivo de la propuesta del gobierno es reducir el déficit fiscal y responder a exigencias de la sociedad como es el aumento de los recursos a Educación.
Con relación a la demanda de una reducción del gasto público a los niveles del año 2011, dijo que no es posible sin crear una crisis en el país.
Al respecto, dijo que el gasto público creció este año del 16% del producto que tenía en el 2011 a un 22%.
La intención del gobierno para el 2013 es reducir el gasto a un 18 por ciento del PIB. Los empresarios y otros sectores sociales, plantean que debe volver al nivel del 16%, lo que según Montás implicaría una reducción de gastos de 100 mil millones de pesos.
En su intervención el ministro Montás fue en extremo crítico a los representantes de esos sectores sociales, incluyendo las centrales sindicales y la Coalición para una Educación Digna que han estado demandando una reducción del gasto.
Opinó que sólo en el país se da la contradicción de que los representantes de las organizaciones sociales demanden una reducción del gasto público, cuando el cumplimiento de todas sus demandas implica un aumento del gasto.
Solamente aquí usted se encuentra gentes que demandó el 4% para Educación y dentro de poco los veremos demandando el 4% para Salud, lo cual sería muy justo, pero al mismo tiempo oponiéndose a que el Estado obtenga mayores recursos, dijo Montás.
Precisó que yo entiendo la posición de los empresarios, que nunca van a estar de acuerdo con el incremento de los impuestos, pero el sector social, ellos son los que tienen que exigir que el gobierno sea fuerte, que tenga capacidad para dar respuestas. Entonces se unen a los empresarios en contra de la reforma. Eso es inconcebible.

