El abogado Julio Cury aseguró hoy que la inconsistencia de las encuestas publicadas obedece al empeño obsesivo del Gobierno por manipular la opinión pública, para lo cual ha recurrido a interceptaciones telefónicas ilegales que le han permitido identificar y corromper a empleados de campo de varias firmas encuestadoras.
Cury, asesor del candidato presidencial del PRD, dijo qua a eso se debe el marcado divorcio existente entre los sondeos electorales y algunas encuestas.
Declaró también que la intención de voto varía considerablemente entre la pregunta abierta, en la que el encuestado se ve obligado a identificarse, y la intención de voto manifestada a través de elecciones simuladas en las que se entregan boletas para que los encuestados marquen en secreto su candidato favorito.
En el primer caso, el candidato oficialista sube en la intención de voto, pero en el segundo baja dramáticamente, expuso Cury al participar en el programa Revista 110.
Atribuyó ese hecho a que la gente se siente vigilada y temerosa, y que cuando son obligados a mostrar sus cédulas de identidad ponen cara de póker y sonríen cuando les hablan de Danilo y Margarita, pero en su fuero interno están más que decididos a votar por Hipólito. Según Cury, la votación oculta, método que dijo emplear la firma Bendixen & Amandi, permite descontar mentiras y atestiguar preferencias electorales.
