El Nacional
La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) afirmó hoy que el país fue utilizado como puente para el desvío a Centroamérica y México de más de siete millones de tabletas de preparados farmacéuticos para elaborar anfetaminas, así como decenas de kilos de efedrina, productos empleados por organizaciones criminales para elaborar éxtasis.
Dijo que ante esa situación fue necesario tomar medidas drásticas para evitar que las bandas dedicadas a esa actividad, probablemente sin que los laboratorios se percataran de que estaban al margen de la ley.
Destacó que ese desvío se produjo mayormente entre los meses de mayo y noviembre de 2008, indica un informe de las investigaciones hechas al respecto.
El mayor general Gilberto Delgado Valdez, presidente de la DNCD, dijo en un documento suministrado a El Nacional, que frecuentemente se detectan operaciones ilícitas que tratan de hacer empleando las empresas de correo privado, sustancias robadas en laboratorios y empresas farmacéuticas.
Algunas personas han sido apresadas tratando de enviar millares de pastillas al exterior o con kilos de efedrina adheridos al cuerpo.
Hemos tenido que tomar medidas muy drásticas junto a la Secretaría de Salud Pública para evitar que nuestro país sea utilizado por estas organizaciones criminales para sacar esos tipos de productos. Se ha trabajado, en cada caso, en coordinación con autoridades de varios países centroamericanos, a donde finalmente iba el producto que sirve de base para fabricar éxtasis, dijo.
Agregó que por ser ese producto la base principal del éxtasis, las autoridades antidrogas y sanitarias asumieron en conjunto las investigaciones.
Dijo que se estableció contacto con autoridades de Honduras, Guatemala y México, donde han sido adoptadas medidas de control muy estrictas para la comercialización de productos de esa naturaleza.
Delgado Valdez afirmó que por lo menos tres establecimientos fueron investigados, pero no reveló sus nombres.
Enfatizó que al ser detectado el desvío de las tabletas se procedió a adoptar medidas de control.
Resaltó que esa vigilancia evitó el paso por el país hace poco, en tránsito hacia Centroamérica, de un cargamento de pastillas fabricadas en Bangladesh.
Recordó que hace un tiempo fueron ocupadas en Panamá unas 800 mil tabletas fabricadas en un laboratorio local, pero afirmó que las autoridades prefieren creer que los dueños de las empresas farmacéuticas fueron sorprendidos en su buena fe.

