Opinión

Diputados en pena

Diputados en pena

El caso del diputado perredeista por Santiago Rodríguez, Ramón Antonio Fernández, Papo, efectivamente no es el primero, ni será el último, mirando como funciona la solidaridad entre pares, aún sean mujeres y en el pesar de violencias de género y violaciones sexuales, para eso la doble moral quedó establecida en parte del Congreso Dominicano.

Por cierto y sin casualidad, de los 39 diputados/as del PRD que se opusieron al retiro de la inmunidad parlamentaria al acusado, once que ocupaban una curul durante la discusión de la reforma constitucional de 2009, votaron a favor del controvertido artículo 30, hoy 37, que prohíbe toda forma de interrupción del embarazo, incluso si con ello salva la vida de la madre. Un buen intento de parte de esos/as diputados/as, de agregar solidariamente a la inmunidad, la impunidad.

Condenado en marzo pasado en la Suprema Corte de Justicia por haber seducido y convivido maritalmente con una adolescente de 14 años, Ramón Antonio Fernández, de acuerdo a la prensa, reconoció  ser «un chin culpable», durante la audiencia celebrada el jueves en la Cámara de Diputados, sin que podamos identificar los dicotómicos valores mínimos, que atraen simpatías para los “bandoleros que buscan ser agradables”. 

Otro desacierto imprudente del presunto violador, es el alegato de que “los hechos sucedieran cuando él no era diputado”, con lo que, además de asegurar que las cosas se dieron, pretende confundir respecto a la integridad de un funcionario, elegido por el pueblo, antes, durante o después de su asunción como representante de un buen grupo ciudadano. (Deberían de condenarlo también, por el engaño).

Los partidos políticos tienen que recogerse porque están demasiado expuestos y en evidencia de sus males, mayores de lo que se creía. Van a tener que espulgar bien sus candidaturas para no pasar vergüenzas tan grandes, sabiendo que las personas candidatas, no pueden pasear colas tan largas que terminan siendo pisoteadas.

Entre quienes favorecieron la “impunidad” –que ya no es inmunidad- del legislador está Radhamés Ramos, el que compartió, en los “debates” del artículo 30 la receta del aborto permitido -porque ni la iglesia se opuso- consistente en que la embarazada se “tirara de nalgas” por una escalera, coincidentemente, condenado por la justicia por traficar chinos.

También se inclinaron por la peculiar inmunidad, las herederas

diputadas que no lo eran cuando el artículo 30: Sonya Abreu, esposa de Julio Romero, y Aracelis Duarte, viuda da Pablo Adón, coherentes con el voto de sus maridos entonces.

En fin, el “hoy por mí, mañana por ti”, conmovió, pero no ganó. ¡Ahora, es hora de ver si el refajo de la Justicia sigue asomando!

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación